Uno de los fenómenos que llamó la atención en medio de la jornada electoral de este 8 de marzo fue la gran cantidad de votos nulos, pues de acuerdo con las cifras de la Registraduría General de la Nación, 1′881,630 personas marcaron más de una casilla en los tarjetones de Senado, Cámara, consultas y Citrep, generando la anulación.

Si bien existen muchas causas por las que pueden ocurrir estos hechos, algunas situaciones específicas pueden generar este resultado que, si bien no es la primera vez que ocurre, parece ser una tendencia que se mantiene.

Según la Registraduría General de la Nación, fueron anulados 573.572 votos para el Senado (2,79 %), 628.363 para la Cámara (3,15 %), 657.901 para las consultas interpartidistas (7,91 %) y 21.794 del Citrep (3,28 %).

Los jurados deben definir, de acuerdo con su capacitación, si un voto es válido o no. | Foto: El País

Para Alejandro Echeverry, analista político, este fenómeno se viene presentando desde el 2010, aproximadamente, y responde a varios motivos, entre ellos el diseño de los tarjetones y la falta de cultura política en Colombia.

“Aquí hay una diversidad de partidos y la mayoría deciden votar voto preferente, pero los tarjetones son muy grandes, donde hay muchos números y la gente tiende a confundirse”, explicó el experto.

Por ello, si una persona al marcar uno de los números del tarjetón alcanza a marcar otro o la diagonal se extiende a otra casilla, es posible que los jurados de votación definan que el voto fue anulado.

Otra variable es que, al ser tarjetones tan extensos, principalmente en Senado y Cámara, “hace que la gente no pueda visualizar correctamente dónde está el logo y cuál es el número que tiene que marcar”, aseguró Echeverry.

También se debe tener en cuenta que los jurados de votación, en algunas oportunidades, no están bien capacitados y, de acuerdo con el experto, “discrecionalmente ellos toman la decisión de qué voto es válido y qué no es válido”.

Hubo casi dos millones de votos nulos en el país. | Foto: DIEGO ANDRÉS ZULUAGA

Por estos motivos es posible que en el escrutinio algunos de estos votos inválidos sean validados bajo otras dinámicas y análisis.

De otro lado, el analista político añadió que los partidos políticos deben realizar un trabajo más pedagógico, para que los ciudadanos tengan pleno conocimiento de cómo votar por los candidatos de su preferencia, pues al tener gran cantidad de números puede ser complejo para algunos.

“Otro componente está asociado a la cultura política de este país. Aquí a la gente no le interesa votar, a pesar de que son elecciones donde hay alta votación dado el comparativo histórico que tenemos, aquí todavía sigue un 49 o 50 % de la población que no vota”, agregó Echeverry.

Cabe mencionar que un testimonio conocido por El País da cuenta de que algunos ciudadanos prefieren anular el voto en alguno de los tarjetones, pues temen que de no marcarlos puedan usarlos para fraudes electorales o sumarle más votos a un candidato.

Como a la gente no le interesa la política y el sistema de por sí es engorroso, eso hace que probablemente muchos de los votos que dan sean nulos”, puntualizó Alejandro Echeverry.