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Alejandra Cifuentes se presenta a las elecciones legislativas con una trayectoria política construida desde la militancia partidista, el activismo y la participación en escenarios públicos.
Caleña, comunicadora social, especialista en Mercadeo y magíster en Gobierno y Políticas Públicas, su candidatura parte de una convicción personal forjada desde la infancia: nada se regala y todo se lucha.
Hija de una mujer cabeza de familia, Cifuentes afirma haber crecido con principios y valores que hoy orientan su ejercicio político.
Desde hace más de una década milita en el partido Centro Democrático, al que se refiere como el espacio desde el cual ha trabajado ‘desde sus raíces’, defendiendo ideas que considera fundamentales para el país y manteniendo una línea de coherencia y disciplina política.
Su actividad pública ha estado marcada por la oposición al actual gobierno. En Cali y el Valle del Cauca ha liderado marchas contra el petrismo, una postura que responde a su preocupación por lo que considera riesgos para la institucionalidad, la seguridad y el bienestar de los colombianos.
En 2022 aspiró al Concejo de Cali, una experiencia que describe como un punto de quiebre en su vida política tras obtener una votación que fortaleció su proyección pública.
Cifuentes también ha participado en escenarios nacionales e internacionales en representación de mujeres, y fue ponente ante la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington. Desde entonces, asegura haber mantenido una postura activa de denuncia frente a lo que califica como abusos y atropellos del Gobierno, una labor que dice ejercer con firmeza y responsabilidad.
Identificada como una de las abanderadas del Centro Democrático, partido por el que aspira al Congreso con el número 102, la candidata subraya su cercanía política con el expresidente Álvaro Uribe Vélez, a quien reconoce como su mentor. Desde esa orilla ideológica, plantea una visión del Congreso como un espacio para defender principios, ejercer control político y promover reformas que, a su juicio, respondan a las necesidades reales del país.
En su propuesta, la seguridad ocupa un lugar central. Cifuentes sostiene que este es un pilar fundamental para garantizar la libertad, el desarrollo y la tranquilidad de las familias. En esa línea, plantea impulsar una modificación al artículo 74 del Código de Procedimiento Penal para que ningún hurto quede impune, independientemente del valor de lo robado, una medida que enfoca especialmente en el Valle del Cauca.
Otro de los ejes de su agenda es la lucha contra la corrupción. Entre sus propuestas se encuentra eliminar los privilegios para quienes cometen delitos contra el Estado, bajo el principio de que quienes roban recursos públicos deben responder ante la justicia como cualquier ciudadano.
El enfoque social también atraviesa sus propuestas. La candidata propone la creación de una Línea Nacional de Atención y Oportunidades para Madres Cabeza de Hogar, orientada a facilitar el acceso a formación, empleo y crédito productivo para el emprendimiento. Esta iniciativa se conecta con su propia historia familiar y con el trabajo que afirma realizar de manera constante con mujeres en esta condición.
En materia económica, Cifuentes se declara defensora del sector productivo y empresarial del Valle del Cauca. Desde su perspectiva, fortalecer a empresarios, comerciantes y emprendedores es una vía directa para dinamizar la economía y generar empleo, especialmente para los jóvenes, con quienes asegura mantener un trabajo cercano.
Su discurso se cierra con una visión optimista del país. Para Cifuentes, Colombia es un territorio de oportunidades en el que no es necesario pensar en irse para salir adelante, sino un país que vale la pena defender, fortalecer y cuidar. Desde el Congreso, aspira a convertirse en la voz de quienes, según plantea, creen en Colombia y no se rinden.
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