Cuando todo el talento humano de una Institución de salud está comprometido con mejorar la calidad de vida de los pacientes, más allá de brindarles una excelente atención, el resultado es un cúmulo de ideas creativas que finalmente se materializan en soluciones y dispositivos de diversa índole y para distintas condiciones clínicas.

La capital del Valle se precia de contar con un referente de ello a nivel internacional. Se trata de la Fundación Valle del Lili, que a través de su Centro de Investigaciones Clínicas (CIC), y su Unidad de Innovación, cuenta con 10 patentes concedidas en Colombia, Estados Unidos y Brasil y 15 patentes pendientes en estos y otros países de Latinoamérica y Europa. Asimismo, 4 diseños industriales concedidos en Colombia y 6 más pendientes de concesión en otros países.

Las innovaciones han sido diseñadas por ciudadanos Lili de diferentes áreas, apoyados por el CIC, habida cuenta de que el liderazgo y el cambio se dan a través de las ideas. Así opina el subdirector de Investigación e Innovación, Sergio Iván Prada, al mencionar que “solo las instituciones que están permanentemente preguntándose e investigando cómo mejorar, son las que pueden seguir creciendo y mantener la excelencia en la prestación de sus servicios”.

De ahí el apoyo que se les ofrece a los colaboradores que desarrollan propuestas innovadoras, tal como lo confirma Óscar Emilio Quintero, quien recientemente fue promovido de su cargo como Auxiliar de Enfermería en UCI Adultos, a Ingeniero Biomédico, gracias a sus estudios en Ingeniería Mecatrónica e Ingeniería Clínica. Desde su especialidad, Quintero desarrolla diseños para nuevos dispositivos y en la parte electrónica, ayuda en su perfeccionamiento para pasarlos de su función análoga a digital.

En cuanto al acompañamiento que reciben del CIC, el ingeniero biomédico destaca la “orientación sobre cómo se puede presentar una patente, analizando los protocolos de investigación, la viabilidad del proyecto, la asesoría jurídica, entre otros aspectos. Luego, si es aprobado el proyecto por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, la Fundación Valle del Lili asume el costo restante del proyecto para continuar con la solicitud de la patente”.

A continuación, cuatro de los más recientes dispositivos que han visto la luz en la Fundación Valle del Lili y que aportan de manera significativa a la seguridad de los pacientes y a mejorar su bienestar durante su estancia en la UCI.

Válvula de Berna, para el manejo de vía aérea artificial

Con patente concedida por 20 años en Colombia, esta invención evita el colapso pulmonar cuando se requiere desconectar a un paciente con parámetros ventilatorios altos que necesita traslados intrahospitalarios o intervenciones rutinarias de cuidado respiratorio.

A la llamada Válvula de manejo de vía aérea artificial o Válvula de Berna, se le pueden adaptar tubos endotraqueales, cánulas de traqueostomía, humidificadores pasivos, circuitos del ventilador mecánico, dispositivos BVM – Bolsa Válvula Mascarilla, entre otros.

Además de evitar el colapso pulmonar, la Válvula de Berna permite realizar procedimientos como fibrobroncoscopias sin desconexión, facilitando la intervención del paciente críticamente enfermo con soporte de ventilación mecánica invasiva. De igual forma, posibilita el suministro de medicamentos inhalados, la conexión de capnógrafos lineales, la monitorización de la terapia con óxido nítrico, la aspiración de secreciones y la insuflación de gas traqueal.

Cada una de estas cinco funciones está representada por las letras del acróstico ‘Berna’ (B-2, End tidal CO2, Recruitment, Nitric oxide, Aspiration) en homenaje a Bernardo Lemos Castañeda, padre del jefe asistencial de Terapia Respiratoria, David Alexánder Lemos Martínez, creador de la válvula.

Sobre el origen de esta innovación, cuya solicitud de patente está en curso para Chile y México, Lemos Martínez explica: “en los 17 días que duró hospitalizado mi padre en la Clínica Valle del Lili, evidencié las necesidades que se presentaban durante la intervención rutinaria, y así fui integrando soluciones en la válvula de Berna”.

"La seguridad del paciente es un reto para las instituciones de salud, y los nuevos dispositivos ayudan en ese objetivo".

David Alexánder Lemos Martínez,
Jefe asistencial de Terapia Respiratoria.
Fundación Valle del Lili

Válvula multiuso para fisioterapia - Válvula Rosa

Dado que no todos los pacientes que llegan a la UCI por problemas respiratorios necesitan ser intubados, David Alexánder Lemos Martínez desarrolló el Dispositivo Multiuso para Fisioterapia Respiratoria, que facilita el manejo del paciente con ventilación mecánica no invasiva. Si el paciente requiere ser intubado se puede seguir usando el dispositivo conectado entre el tubo endotraqueal y el circuito del ventilador mecánico, permitiendo hacer intervenciones rutinarias como aspiración de secreciones, suministro de medicamentos inhalados e irrigación de solución salina sin necesidad de interrumpir el soporte ventilatorio.

Este sistema es adaptable a máscaras de ventilación mecánica no invasiva, cánulas de traqueostomía y válvulas fonadoras.

Además de facilitarle al personal asistencial la realización de las intervenciones de terapia respiratoria, la válvula, cuya patente está en proceso de solicitud a nivel nacional, protege del riesgo biológico durante la permeabilización de la vía aérea.

Según su inventor David Alexánder Lemos, este dispositivo fue creado en homenaje a su madre, Clara Rosa Martínez, y cada letra representa la función del dispositivo (Recruitment, Occlusion, Speak, Aspiration).

"Estas innovaciones son de gran impacto, toda vez que a futuro otras instituciones también podrán tenerlas".

Óscar Emilio Quintero,
Ingeniero biomédico.
Fundación Valle del Lili

Alarma para ventiladores mecánicos

Existen pacientes con soporte de ventilación mecánica invasiva que por diversas afecciones respiratorias deben permanecer en la UCI en habitaciones de aislamiento completamente cerradas. Por episodios de agitación o durante la movilización del paciente se pueden desconectar accidentalmente del ventilador mecánico, lo que produce una alerta del ventilador audible dentro de la habitación, pero difícilmente detectable por fuera de ella. De ahí que, como explica David Alexánder Lemos Martínez, creador de esta innovación, "era de vital importancia contar con un sistema específico para detectar esta situación, de tal forma que cuando esto ocurra, el personal identifique en tiempo real que es una desconexión accidental, al generarse una alerta en un receptor que es portado por la persona encargada del cuidado respiratorio, donde indica el número de la habitación en la que se presenta la situación de emergencia".

Este sistema tiene una cobertura en cualquier parte de la unidad de cuidado intensivo, donde se encuentre la persona que porta el receptor, lo que facilita la detección oportuna y la rápida reconexión del paciente.

Gracias a que esta alarma dispone de una memoria interna, se puede hacer seguimiento a los eventos que presente el paciente, como la hora en que se desconectó o por cuánto tiempo o cuántas veces ha ocurrido durante un periodo de tiempo.

De acuerdo con el ingeniero biomédico Óscar Emilio Quintero, “a finales del presente año se realizarán estudios clínicos con estos tres dispositivos para confirmar su adecuado funcionamiento, y tener evidencia científica de su efectividad. Luego vendrá el proceso de registro ante el Invima y posteriormente, su comercialización”.

Para conocer más sobre las innovaciones y productos puede escribir al correo: innovacion@fvl.org.co

Silla multiuso para rehabilitación integral

Como una solución innovadora. Así fue reconocida la Silla multiuso para rehabilitación integral por parte del Ministerio de Ciencia y Tecnología durante una convocatoria nacional. En tanto que la Superintendencia de Industria y Comercio le otorgó una patente modelo de utilidad por 10 años, lo que permite que sea construido el prototipo para su posterior comercialización.

La silla fue creada a partir de la necesidad de reacondicionamiento físico de los pacientes cuando son trasladados de la cama de UCI a la silla, debiendo permanecer periodos largos de inactividad, pues se pasa de una posición en reposo acostado, a otra de quietud sentado.

Por ello, se evidenció una gran oportunidad para que durante el tiempo que permanezca en la silla, se aproveche con ayuda de un fisioterapeuta en actividades de movilidad, como ejercitar las piernas, los brazos y parte del cuerpo, mejorando su funcionalidad y acelerando la rehabilitación del paciente.

Esta innovadora propuesta integra un sistema de poleas, cicloergómetro adaptable a piernas y brazos; barras paralelas y sillín ajustable, entre otros elementos. En su diseño trabajó un equipo asistencial de la Fundación Valle del Lili, compuesto por el fisioterapeuta respiratorio Alexánder Enrique Ayús Salgado, especialista en cuidado crítico adulto; Óscar Emilio Quintero Muñoz, ingeniero mecatrónico; Alicia Méndez Jiménez, fisioterapeuta de Rehabilitación Pulmonar; y David Alexánder Lemos Martínez, jefe de Terapia Respiratoria.

Los procesos para la creación de nuevos dispositivos clínicos en la Fundación Valle del Lili son asesorados por un grupo de expertos en Gestión de la Innovación de la Universidad Icesi.