Queda poco tiempo para terminar el 2026 y ya empieza a hablarse del próximo incremento del salario mínimo en Colombia.

Este año se recuerda por la fuerte alza que el Gobierno de Gustavo Petro hizo a la remuneración básica con un aumento de 23 %, que dejó el salario en $2 millones, incluido el subsidio de transporte.

Con un nuevo Gobierno, las condiciones para ponerse de acuerdo frente al alza parecen diferentes y algunos analistas dan sus pronósticos sobre cómo partirá ese debate.

José Ignacio López, presidente de Anif, considera que la próxima discusión sobre el alza del salario mínimo debería acercarse a un debate técnico, más que a una discusión política, como hasta ahora, donde primó la tensión ideológica.

“Creo que debemos tener en cuenta cuál será la inflación, cuáles son las expectativas de este dato y de las cifras de productividad, pero también es muy importante traer a la mesa dos temas: cómo está evolucionando la formalidad y qué tan difícil está siendo para los colombianos tener un empleo formal, porque recordemos que, en últimas, el salario mínimo termina siendo una vara de formalidad y por eso esa discusión debería acercarse más hacia unas cifras cercanas a inflación y productividad”, dijo el economista a El País.

En ese sentido, cree que las cifras para empezar la discusión deben estar cercanas al 7% u 8%, sabiendo que “tuvimos este año un incremento que fue muy generoso, pero que tuvo efectos adversos sobre la inflación y eso lo sienten todos los colombianos, formales e informales, pero también tuvo efectos sobre esa formalidad, que es lo que más nos preocupa y es la incapacidad de muchos colombianos de tener un trabajo remunerado de alta calidad”.

Por su parte, Ana Fernanda Maigusca, presidenta de Colombia Compite, dijo que el próximo debate sobre el salario mínimo será complejo y “en particular para el suroccidente colombiano que se vio afectado por el terremoto y, sin embargo, lo cierto es que en este momento no tenemos el oxígeno para hacer incrementos que obedezcan a nada distinto que las expectativas de inflación y el crecimiento de productividad”.

Agregó la economista que pensar lo contrario, a pesar de que es muy complejo de asumir para las personas que están en ese rango salarial, es afectar la informalidad, el empleo y a las personas que ni siquiera están sentadas en la mesa de discusión”.

Sobre otros indicadores económicos del 2026, Maiguasca explicó que la economía colombiana terminaría con un crecimiento ‘mediocre’ de alrededor del 2.3 %, 2.5 %.

“Y vamos a terminar con una inflación más alta de la que estábamos esperando, a pesar de que sabíamos que estábamos generando muchas presiones que iban a llevar este indicador al alza. Creo que una parte de la conciencia que tenemos que tomar todos los colombianos es que, para que esta tendencia pare, el Banco Central tiene que hacer su trabajo y todos tenemos que entender que la discusión fiscal y la discusión de salario mínimo sí tienen un impacto sobre la inflación”.

Así ha crecido el salario mínimo en Colombia. | Foto: El País

Reiteró que esto no es un mito y que hoy se están viendo las consecuencias de muchas decisiones que se tomaron en el pasado. “Si no nos apretamos el cinturón, vamos a ver las consecuencias con una inflación que no cede y que nos va a seguir afectando la calidad de vida en adelante”, dijo.