El precio del dólar en Colombia reportó una reducción de 0,40 % este martes, 13 de octubre, con un promedio de cotización de $3181 al cierre de la jornada, $13 menos frente a la Tasa Representativa del Mercado, TRM, de hoy ($3194).
Según la Bolsa de Valores de Colombia, en el inicio de la semana, se negociaron US$1193 millones en el mercado nacional.
Las negociaciones del dólar siguen muy volátiles y con tendencia a la baja, pese al repunte de los últimos días de la moneda estadounidense.
¿Pero qué pasará en lo que resta del año? Según un reciente análisis sobre la coyuntura cambiaria del Banco de Occidente, el dólar cerrará 2026 cerca de los $3150 y los $3200 tras la volatilidad del último trimestre.
El análisis destaca que el tercer trimestre atravesó dos etapas diferenciadas, una marcada apreciación del peso hasta agosto y comienzos de septiembre, impulsada por un dólar global más débil, altos flujos de divisas y elevadas tasas locales; seguida por un repunte del dólar que llevó a la divisa a terminar septiembre por encima de los $3.300.
“Estamos ante una dinámica cambiaria de dos velocidades. La fortaleza inicial del peso mostró la efectividad del diferencial de tasas y el apetito por activos locales, pero el posterior repunte del dólar evidencia que las condiciones del mercado cambian con rapidez cuando convergen la cautela de la Reserva Federal y las incertidumbres del entorno fiscal interno”, explica David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente.
De acuerdo con la entidad, este comportamiento reciente responde a la interacción entre choques externos y factores de la economía nacional. En el frente internacional, influyeron las expectativas sobre las decisiones de la Reserva Federal de EE. UU., entidad que elevó su tasa al rango de 3,75 % – 4 % en septiembre y volvió a fortalecer al dólar a nivel global, sumado a la volatilidad del petróleo y los conflictos geopolíticos que presionan la inflación mundial y pueden retrasar los recortes de tasas internacionales.
En el plano interno, el Banco de la República elevó su tasa de interés al 12,25 % el 30 de septiembre, manteniendo a Colombia con el segundo diferencial de tasas más alto frente a EE. UU. en la región, solo por detrás de Brasil. Esto, junto al flujo de remesas, la inversión extranjera y una mejor percepción del país tras las elecciones, amortiguó las presiones alcistas.
Según el análisis, un ajuste fiscal creíble con medidas de ahorro apoyaría al peso, mientras que un incremento en la deuda aumentaría el riesgo de presiones sobre el dólar.
A pesar de las fluctuaciones de septiembre, la apreciación acumulada del peso en lo que va del año, cercana al 14 %, genera efectos diversos en la economía nacional.
Por un lado, favorece a comercios e industrias importadoras de materias primas, tecnología, medicamentos e insumos, al tiempo que alivia el servicio de las deudas en moneda extranjera.
Por el otro, reduce los ingresos en pesos de los sectores exportadores como el café, flores y manufacturas, resta competitividad al turismo y disminuye el valor en pesos de las remesas familiares. En cuanto a los consumidores, un dólar más bajo contribuye a contener costos de bienes importados, aunque su traslado a la inflación es gradual.