Bre-B cumplió su primer año consolidándose como una de las apuestas más importantes para la transformación de los pagos digitales en Colombia. Con más de 1.856 millones de transacciones procesadas por un valor de $271,2 billones, el sistema evidencia la rápida adopción de los pagos inmediatos y el avance hacia un ecosistema financiero más ágil, interoperable y accesible.
Detrás de estas cifras hay una infraestructura tecnológica capaz de operar las 24 horas del día, procesar millones de operaciones en tiempo real y responder a una demanda creciente, con retos permanentes en materia de escalabilidad, disponibilidad y seguridad. A medida que los pagos inmediatos transforman las expectativas de los consumidores y abren nuevas oportunidades para comercios y empresas, la prevención del fraude, la inteligencia artificial y la inclusión financiera adquieren un papel cada vez más relevante.
Mauricio Fernández, Líder de Pagos en Tiempo Real para América Latina de ACI Worldwide, socio tecnológico del Banco de la República en el desarrollo de la infraestructura de Bre-B, habló con El País y analizó los principales avances y desafíos de este primer año.
Bre- B cumplió su primer año con más de 1.800 millones de transacciones procesadas. ¿Qué representa esta cifra desde el punto de vista tecnológico y qué tan significativo es el ritmo de adopción que ha tenido Colombia?
Más que una cifra de volumen, los más de 1.856 millones de transacciones reflejan la velocidad con la que Colombia ha adoptado los pagos inmediatos y la escala que ha alcanzado esta infraestructura en su primer año. Desde el punto de vista tecnológico, implica contar con una plataforma capaz de procesar millones de operaciones en tiempo real, de forma continua, segura y con altos niveles de disponibilidad.
Desde su puesta en marcha, Bre-B ha acumulado 1.856 millones de transacciones, por un valor de $271,2 billones de pesos, con un ticket promedio de $146.147. Este crecimiento también se ha visto acompañado por una evolución importante en la capacidad de procesamiento: el sistema pasó de soportar alrededor de dos millones de transacciones diarias al inicio a manejar actualmente entre siete y ocho millones, con una arquitectura preparada para responder a volúmenes aún mayores.
A esto se suma la expansión del ecosistema, que ya conecta a más de 250 participantes y cuenta con un directorio de más de 116 millones de llaves registradas. Esto evidencia que el crecimiento no se limita al número de operaciones, sino que también involucra a un número cada vez mayor de usuarios, instituciones y casos de uso.
Desde ACI Worldwide hemos acompañado esta evolución con una infraestructura diseñada para escalar de manera eficiente y mantener una operación estable y confiable a medida que aumentan los volúmenes y la adopción de los pagos inmediatos en Colombia.
¿Qué hay detrás de una transacción inmediata? ¿Cómo funciona la infraestructura tecnológica que permite que una persona pueda enviar o recibir dinero en cuestión de segundos?
Una forma sencilla de entender qué hay detrás de una transacción inmediata es imaginar una autopista digital de alta velocidad, disponible 24/7. Desde ACI Worldwide, como socio tecnológico del Banco de la República, acompañamos la infraestructura que permite que, cuando una persona ingresa una llave y confirma un pago, la operación pueda identificar al destinatario, validar la información, enrutar la transacción hacia la entidad correspondiente y procesar el movimiento en cuestión de segundos. A diferencia de las transferencias tradicionales, que pueden procesarse en lotes y en horarios determinados, en los pagos inmediatos estos procesos deben ocurrir prácticamente de manera simultánea.
Para que esa “autopista” funcione de forma continua, necesita múltiples rieles, capacidad para absorber diferentes niveles de tráfico y mecanismos que permitan mantener la operación ante cualquier variación de la demanda.
¿Cuáles han sido los principales retos tecnológicos para soportar el crecimiento de Bre-B durante su primer año de operación?
El principal reto ha sido garantizar velocidad y seguridad ininterrumpida 24/7 en una infraestructura que ha experimentado un crecimiento acelerado. En este primer año, Bre-B ha tenido que acompañar simultáneamente el aumento en el número de transacciones, participantes y usuarios, así como la expansión del directorio de llaves. Esto exige capacidades de gestión de datos que permitan mantener una operación estable y responder de manera eficiente ante diferentes niveles de demanda.
Otro desafío ha sido asegurar que la infraestructura pueda escalar de manera sostenida sin afectar la experiencia de los usuarios. En los pagos inmediatos, no basta con que cada componente funcione correctamente de manera independiente; todos deben coordinarse y responder de forma consistente. Nosotros aportamos nuestra experiencia de más de 50 años en pagos en tiempo real y trabajando sobre una arquitectura que incorpora desde su diseño mecanismos de resiliencia, recuperación y continuidad operativa.
Un sistema que procesa millones de transacciones requiere altos niveles de disponibilidad. ¿Cómo se garantiza que la infraestructura pueda responder ante picos de demanda sin afectar la experiencia de los usuarios?
La disponibilidad de un sistema de pagos inmediatos se construye a partir de varias capacidades que permiten responder cuando aumenta la demanda. En Bre-B hemos identificado momentos de mayor actividad, especialmente al mediodía y alrededor de las 6:00 p.m. y 8:00 p.m., por lo que la infraestructura debe estar preparada para absorber estos picos sin afectar la experiencia de los usuarios. También es fundamental contar con monitoreo permanente y mecanismos de respaldo que permitan mantener la operación ante cualquier eventualidad.
El objetivo es que, independientemente de la cantidad de operaciones que se estén procesando, el usuario pueda realizar su pago con la misma rapidez y confiabilidad, sin percibir la complejidad que existe detrás de la operación.
La seguridad es otro de los aspectos fundamentales en los pagos digitales, ¿Cuáles son los principales riesgos que deben enfrentar este tipo de sistemas y cómo se pueden prevenir fraudes y ataques?
La seguridad debe evolucionar al mismo ritmo que los pagos digitales. Cuando una transacción ocurre en tiempo real, las instituciones necesitan pasar de controles reactivos a capacidades que permitan identificar y detener operaciones potencialmente fraudulentas en tiempo real. Para ello, hay tres elementos clave: aprovechar estándares como ISO 20022, que enriquecen la información de las transacciones y permiten validaciones más precisas; desarrollar inteligencia de pagos a partir de información del ecosistema para identificar patrones y señales de alerta; y utilizar IA y machine learning para analizar datos en tiempo real y mejorar la toma de decisiones sobre el riesgo de cada operación.
El reto es lograr que esta inteligencia sea compartida y efectiva sin comprometer la privacidad de los usuarios. La prevención del fraude ya no puede depender de un solo actor: requiere combinar datos, tecnología e inteligencia del ecosistema para anticiparse a las amenazas y proteger las transacciones sin generar fricción innecesaria para el cliente.
¿Qué papel desempeñan tecnologías como la inteligencia artificial y el análisis de datos en la prevención del fraude y en la seguridad de los pagos inmediatos?
La IA y el análisis de datos permiten identificar patrones de comportamiento que pueden indicar una operación de riesgo. En lugar de analizar únicamente una transacción de forma aislada, estas tecnologías pueden cruzar variables como hábitos de consumo, dispositivos, horarios o destinatarios para detectar anomalías.
En los pagos inmediatos, esto es especialmente relevante porque las decisiones deben tomarse en cuestión de segundos. El desafío es combinar una detección precisa del riesgo con una experiencia sencilla para el usuario, evitando controles que generen fricción innecesaria.
El futuro de la seguridad financiera radica en la integración fluida de esta tecnología en todos los aspectos de las operaciones de seguridad. Al aprovechar el poder de la IA y los efectos de red de los grandes socios de pagos, las instituciones financieras no solo pueden protegerse contra las amenazas y pérdidas actuales, sino también anticipar y mitigar los riesgos futuros. La colaboración entre las instituciones financieras, los reguladores y los proveedores de tecnología será fundamental para desarrollar marcos de seguridad sólidos que puedan mantener el ritmo de las amenazas en constante evolución.
¿La rápida adopción de Bre-B está cambiando las expectativas de los consumidores frente a los servicios financieros? ¿Qué esperan hoy los usuarios de una transferencia o un pago?
Los usuarios esperan que una transferencia sea rápida, que esté disponible en todo momento y con una interfaz sencilla, sin importar la entidad financiera a la que envían el dinero. La posibilidad de utilizar una llave también ha simplificado la experiencia, porque elimina procesos que antes podían hacer más complejas las transferencias y que podían generar desconfianza al realizar los envíos.
Al mismo tiempo, la velocidad de estos procesos debe estar acompañada de seguridad. Los usuarios esperan que las operaciones legítimas se procesen sin fricciones, pero también que existan mecanismos capaces de identificar comportamientos inusuales o intentos de fraude prácticamente en tiempo real.
En ese sentido, el estándar ya no es solamente que el dinero llegue rápido, sino que la experiencia completa sea inmediata, interoperable, segura y fácil de usar. Esto está llevando a las instituciones financieras a replantear cómo diseñan sus servicios digitales y la experiencia que ofrecen a sus clientes.
Más allá de las transferencias entre personas, ¿qué oportunidades abren los pagos inmediatos para los comercios, las pequeñas empresas y los negocios digitales?
Los pagos inmediatos pueden facilitar la gestión financiera de comercios y pequeñas empresas al permitir recibir recursos en segundos, cualquier día y a cualquier hora. Esto mejora el flujo de caja, reduce la dependencia del efectivo y simplifica procesos de cobro, especialmente cuando las llaves y otros mecanismos interoperables permiten recibir pagos desde diferentes entidades financieras.
También impulsan la digitalización y formalización de pequeños negocios al facilitar su incorporación a canales de pago digitales. Para los negocios digitales, esta evolución abre la posibilidad de integrar los pagos de manera más sencilla a sus plataformas y desarrollar nuevos servicios alrededor de una infraestructura disponible en tiempo real.
¿Podrían los pagos inmediatos contribuir a una mayor inclusión financiera en Colombia? ¿Qué falta para que lleguen de manera más amplia a poblaciones que todavía utilizan principalmente el efectivo?
Sí, los pagos inmediatos pueden ser un habilitador importante de la inclusión financiera en Colombia, pero su impacto va mucho más allá de permitir transferencias en segundos. La verdadera oportunidad está en hacer que los pagos digitales sean simples, accesibles y útiles para personas y comercios que todavía dependen del efectivo.
De hecho según el informe “Pagos en tiempo real: Impacto económico e inclusión financiera” publicado por ACI Worldwide, en colaboración con el Centro de Economía e Investigación Empresarial (Cebr), se prevé que este tipo de pagos permitan que más de 5,1 millones de colombianos sean incluidos dentro del sistema financiero en 2028 y que generen un crecimiento del PIB adicional de $282 millones de dólares; equivalente al 0.07% del PIB combinado, o a la producción de 18.500 trabajadores. En cuanto a ahorros netos agregados para consumidores y empresas: se prevé que alcancen los $54 millones de dólares para 2028.