Durante el mes de Amor y Amistad, las parejas suelen concentrarse en celebrar, compartir y fortalecer sus vínculos. Sin embargo, existe un tema que con frecuencia queda por fuera de las conversaciones: las finanzas del hogar.
Hablar de dinero continúa siendo un asunto incómodo para muchas parejas y ese silencio puede abrir la puerta a lo que se conoce como infidelidad financiera, una práctica que incluye ocultar deudas, mantener cuentas bancarias secretas, esconder tarjetas de crédito o mentir sobre los ingresos y gastos.
El fenómeno no parece ser menor en Colombia. De acuerdo con un estudio de la plataforma Gleeden, 7 de cada 10 colombianos han escondido información económica a su pareja. Una conducta que, más allá del impacto sobre las finanzas, puede convertirse en un problema de confianza y convivencia.
La situación adquiere mayor relevancia frente a los resultados de encuestas de la Cooperativa Fincomercio. Según estos datos, el 93 % de los colombianos considera que el mal manejo del dinero acelera los procesos de divorcio, mientras que el 75 % manifiesta preferir llevar las cuentas por separado para evitar conflictos relacionados con las finanzas.
Para expertos de Bravo Colombia, plataforma especializada en liquidación de deudas y educación financiera, la infidelidad financiera no necesariamente comienza con una intención deliberada de engañar.
“La infidelidad financiera no siempre surge de la mala fe. En un entorno de estrechez económica, muchos asumen créditos para cubrir gastos del hogar, pierden el control y, por miedo a preocupar a su pareja, deciden callar”.
Según los especialistas, el problema puede agravarse cuando una persona recurre a nuevos créditos para cubrir obligaciones anteriores. De esta manera, las deudas pueden crecer hasta generar situaciones como embargos o reportes en centrales de riesgo, momentos en los que el problema deja de poder ocultarse.
“El silencio no protege a la familia; al contrario, destruye el patrimonio y rompe la confianza”, advierten desde Bravo.
El dinero, una fuente frecuente de conflicto
El fenómeno tampoco es exclusivo de Colombia. Reportes del American Institute of CPAs (AICPA) y del National Endowment for Financial Education (NEFE) citados en la información suministrada señalan que el 70 % de las parejas discute por dinero mensualmente, mientras que cerca del 40 % reconoce haber incurrido en algún tipo de infidelidad financiera.
En el caso colombiano, el uso de tarjetas de crédito también evidencia la dimensión del problema. Según el estudio de Gleeden, el 40 % de los colombianos tendría al menos una tarjeta de crédito que su cónyuge desconoce.
Para Bravo, uno de los principales riesgos es el llamado efecto “bola de nieve”: una deuda que inicialmente puede parecer manejable aumenta progresivamente cuando se utilizan nuevos préstamos o tarjetas para cubrir obligaciones anteriores.
Los datos internos de la compañía indican que el perfil más frecuente entre quienes atraviesan situaciones de sobreendeudamiento oculto corresponde a adultos entre 31 y 40 años, con ingresos promedio de $2,8 millones, deudas cercanas a $35 millones y personas a cargo.
Cinco claves para evitar una crisis financiera en pareja
Los especialistas recomiendan adoptar hábitos de planificación que permitan identificar los problemas antes de que se conviertan en una crisis:
1. Hablar periódicamente de dinero. Establecer un espacio mensual para revisar ingresos, gastos, deudas y presupuesto permite abordar las dificultades antes de que se acumulen.
2. Distribuir los gastos de manera proporcional. En lugar de dividir todas las obligaciones en partes iguales, los aportes pueden establecerse de acuerdo con la capacidad económica de cada integrante de la pareja.
3. Establecer metas comunes. Ahorrar para comprar vivienda, viajar o crear un fondo de emergencia puede ayudar a convertir las finanzas en un proyecto compartido.
4. Enfrentar las deudas como equipo. Cuando aparecen dificultades de pago, los expertos aconsejan buscar alternativas de solución antes de recurrir a nuevos créditos de manera clandestina.
5. Buscar asesoría especializada. Cuando las obligaciones superan la capacidad de pago, acudir a profesionales puede ayudar a organizar las finanzas y establecer una ruta para recuperar el control.
En un contexto económico marcado por cambios en el costo de vida, las tasas de interés y el acceso al crédito, la educación financiera dentro de los hogares adquiere un papel cada vez más relevante.
La transparencia sobre ingresos, gastos y deudas no solo puede contribuir a preservar la confianza en una relación. También permite que las familias conozcan su verdadera capacidad económica, eviten el sobreendeudamiento y tomen decisiones financieras con mayor planificación.