Gran parte de la discusión que el Gobierno Nacional ha tenido con el Banco de la República y la decisión de subir la tasa de interés de referencia hasta 11,25 %, recae en las expectativas de inflación que hay en el país.

El principal objetivo del banco central es preservar el poder adquisitivo de la moneda, es decir, controlar la inflación para mantener la estabilidad de precios en la economía colombiana y cuando prevé que estos se saldrán de control, actúa.

Para el Banco de la República, la inflación no es solo un concepto económico: se siente en la vida diaria. “Cuando los precios suben de forma generalizada y persistente, el dinero pierde valor y alcanza para menos. Con el mismo ingreso, los hogares pueden comprar menos alimentos, pagar menos transporte o destinar menos recursos al arriendo. Cuando la inflación es alta y variable, se vuelve más difícil planear e invertir en proyectos de largo plazo como la educación, los emprendimientos o la compra de vivienda”, detalló esta semana el Emisor, en medio de la polémica con el Gobierno Nacional.

¿Qué pasará con la inflación este año?

Los precios de los productos de la canasta familiar, en los primeros meses del año, se han mantenido con una variación por encima del 5 %, pero las estimaciones de los analistas indican que estos terminarán el 2026 más allá del 6 %, muy por arriba del rango meta del Banco de la República que es 3 %.

Efectivamente, el dato más reciente que publicó el Dane el jueves muestra que el Índice de Precios al Consumidor, IPC, aumentó a 5,56 % anual para el mes de marzo; se venía del 5,29 % de febrero.

Rubros de gasto de la canasta familiar como restaurantes y hoteles están disparados. Acá los precios han variado 9,92 % anual, lo que está relacionado con mayor consumo de los hogares. Pero también tuvieron una variación anual significativa los gastos en salud (7,87 %), Educación (7,54 %) y alimentos (6,27 %).

¿Qué viene para el resto del año? Daniel Velandia, director Económico de Credicorp, afirmó que desde la entidad tienen una expectativa de IPC cerrando el 2026 en 6,3 %.

La inflación anual de los últimos meses en Colombia. | Foto: El País

“Sin ninguna duda, lo que más va a afectar la inflación este año es el aumento del salario mínimo. Ya hay evidencia del impacto proveniente de ese incremento en la inflación de servicios, algo que no es normal en los primeros meses del año”, destacó el economista.

Esto mismo piensan desde el Banco Itaú. “Sobre todo los componentes de bebidas y tabaco están por encima del 6,75 % y el caso de restaurantes y hoteles con 9,92 %. El componente de inflación de servicios se acelera, de ahí vienen los riesgos futuros”, dijo Carolina Monzón, gerente de Investigaciones Económicas del Banco Itaú.

A su vez, Mariana Quinche, economista de BBVA Research, añade otros elementos al análisis. “Proyectamos que la inflación cierre 2026 en 6,5 %, debido a presiones ya identificadas como el aumento del salario mínimo, la ola invernal, los ajustes en arriendos, el incremento esperado en el precio del gas y la persistencia del dinamismo de la demanda interna. Adicionalmente, se suman riesgos que podrían generar presiones adicionales como el conflicto en Medio Oriente y una mayor probabilidad del fenómeno de El Niño en la segunda mitad del año”, destacó.

Es decir que los analistas no ven los precios de la canasta familiar con una tendencia a la baja, en el mediano plazo y largo plazos, porque las proyecciones del 2027 también están por encima de la meta del 3 % y se alejaron del 4 %.

Dato de inflación de rubros del gasto de restaurantes y hoteles. | Foto: El País

Actualmente, Colombia tiene la inflación más alta de la región. Chile tiene un IPC (Índice de Precios al Consumidor) de 2,8 %, México, 4,1 %, Perú, 2,0 % y Brasil, que tiene una tasa de interés de las más altas (14,75 %), 3,8 %.

Según Laura Clavijo, directora de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia, lo que se puede esperar es que la política monetaria del Banco de la República se mantenga al alza y pronostica que al finalizar el año la tasa de referencia llegue a 12,75 %, muy por encima de la conflictiva cifra del 11,25 % que llevó al rompimiento entre el Gobierno y el Emisor.

“Lo anterior mantendría una postura lo suficientemente contractiva como para asegurar el anclaje de las expectativas de inflación, en un entorno donde esta se alejará de la meta este año y en el que todavía persisten riesgos internos y externos y sus implicaciones para los precios de la energía y los alimentos”.

La expectativa de Bancolombia es que la inflación anual cierre 2026 en 6,4 %, mientras que Itaú cree que será de 6,7 %.

Las decisiones esperadas

Ante este panorama de mayores precios, la decisión esperada por todos es que aumente más la tasa de interés de referencia, precisamente lo que hizo el Banco de la República al finalizar el mes de marzo.

Al respecto, el profesor de Economía de la Universidad Icesi comentó que el Banrepública tiene que tomar decisiones teniendo en cuenta, no solo los datos actuales sino pensando en lo que ocurrirá en los próximos meses.

“En ese sentido, las expectativas de inflación son importantes porque si las personas creen que los precios subirán, actuarán de acuerdo con sus creencias; por ejemplo, si creen que los precios estarán más altos, de lo que indica el Emisor, tratarán de subirlos o tomarán préstamos y gastarán ahora, y todos esos comportamientos aumentan la inflación, haciendo de las expectativas una profecía autocumplida”.

Las frutas frescas con una variación de los precios en lo corrido del año de 14,64% fue uno de los rubros que más contribuyó a la inflación de su categoría. Foto José L Guzmán. El País | Foto: El País

Agregó que las encuestas del Banco Central sobre expectativas reflejan que, para finales de 2026, la proyección de inflación es de 6,3 % y, para finales de 2027, de 4,8 %. “Es decir, es claro que los agentes están esperando unos precios altos y, por tanto, el Banrepública entiende que se requiere actuar (subir la tasa) para evitar que esas expectativas se materialicen”.

Para el académico, la razón de esta expectativa es principalmente el fuerte aumento del salario mínimo de 2026.

De acuerdo con un informe publicado por el Emisor, el alza del salario mínimo se traduciría en una subida de la inflación cercana a 2 puntos porcentuales (200 puntos básicos). “Este incremento se produciría aún si el Emisor aumenta las tasas de interés. El informe también muestra que, si bien este efecto es inevitable, elevar las tasas de interés sí permitiría dirigir gradualmente el IPC hacia la meta de largo plazo”, destacó Alonso.

Asimismo, para Jaime Ahcar, profesor de economía de la Universidad Javeriana Cali, la junta directiva del Banco de la República no tuvo más remedio que subir de forma rápida y contundente la tasa de interés, llevándolas de 9,25 % a principios de año hasta el 11,25 % en abril “para poder cumplir su mandato constitucional de preservar el poder adquisitivo de los colombianos”.

Agregó que no hay duda de que después de un largo periodo de tasas de interés reales en máximos históricos, “una dosis adicional de esta medicina termine de frustrar la capacidad de gasto de los sectores con acceso al crédito, jalonando a la baja el crecimiento económico y la generación de empleo. Sin embargo, los casos de Turquía, Venezuela y Argentina nos enseñan que de poco valen las inyecciones a la demanda agregada cuando las inflaciones galopantes ganan terreno y consumen las efímeras ganancias de poder adquisitivo produciendo economías de mercado disfuncionales que terminan en crisis recurrentes y en mayores niveles de pobreza”.

Otro punto añadió Carolina Monzón. “No estamos de acuerdo con que esto castigue la economía. No se puede seguir creciendo solo con consumo porque no es sostenible en el largo plazo. Hacemos el llamado a que se debe seguir actuando con independencia, en este momento hay incertidumbre de lo que venga, hay duda si el Ministro de Hacienda acudirá a las reuniones de abril, consideramos que debería hacerlo”, afirmó y recordó que la política monetaria actúa con rezago, es decir que las decisiones que toman hoy tendrán impacto en nueve meses o más “van más allá del contexto político y busca la estabilidad”.