Los sobrecostos en el transporte de mercancías dentro del territorio nacional continúan siendo el principal obstáculo para la competitividad del comercio exterior en Colombia. Según datos de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), los costos logísticos internos se situaron en un 15,6 % en 2024, una cifra que duplica la media del 8 % registrada por los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Esta brecha implica que trasladar un cargamento desde los centros de producción en el interior del país hasta los puertos marítimos nacionales puede resultar más costoso que el flete internacional hacia los mercados de destino. A pesar del avance en la diversificación de exportaciones no minero-energéticas como manufacturas, dispositivos médicos y confecciones, el traslado terrestre sigue encareciendo el producto final.

La alta dependencia del transporte por carretera expone el traslado de mercancías a sobrecostos por peajes, combustibles y cierres viales en los principales corredores del país. | Foto: El País

La alta dependencia del transporte por carretera expone las cadenas de suministro a cierres viales, contingencias climáticas y variaciones en los precios de los combustibles. Para los productores y comerciantes, esta situación impacta de forma directa los tiempos de entrega y los márgenes de rentabilidad al intentar competir en el exterior.

Propuestas de integración y digitalización de procesos

Frente a este escenario, sectores académicos analizan alternativas de articulación técnica. Catalina Osorio Alzate, docente del programa de Negocios Internacionales de la Fundación Universitaria del Área Andina, explicó que el desarrollo de un sistema multimodal —que integre el transporte férreo, fluvial, marítimo y aéreo— resulta clave para reducir la vulnerabilidad del sector exportador.

“Necesitamos corredores que integren el transporte férreo, fluvial, marítimo y aéreo bajo una planificación coordinada. Esa articulación permitiría reducir costos, hacer más eficientes las cadenas de suministro y disminuir la dependencia de un solo modo de transporte”, señalo Osorio.

Asimismo, la docente indicó que la falta de interoperabilidad entre entidades de control como la DIAN, el ICA, el Invima y la Policía genera trámites duplicados e inspecciones que demoran el flujo de mercancías. La adopción de analítica de datos e inteligencia artificial se plantea como una herramienta para optimizar rutas y agilizar las aduanas.

La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) enfrenta solicitudes del sector exportador para declarar la contingencia ante las fallas generalizadas en sus servicios informáticos aduaneros. | Foto: El País.

Exigencias de resiliencia y sostenibilidad en el mercado global

La reconfiguración del comercio internacional exige que las empresas cuenten con planes de contingencia para mantener la continuidad operativa ante bloqueos o congestiones portuarias. En este contexto, el aprovechamiento de oportunidades como el nearshoring depende de la capacidad de respuesta rápida de la infraestructura local.

Adicionalmente, los mercados compradores internacionales demandan cada vez más la medición de la huella de carbono y el uso de empaques reciclables a lo largo de la cadena de transporte. Estas prácticas de sostenibilidad se han transformado en requisitos de acceso para los exportadores colombianos.

El fortalecimiento de la red logística interna, la simplificación de trámites y la adopción de tecnologías de trazabilidad en tiempo real constituyen los factores determinantes para que los productos nacionales mantengan un precio competitivo y cumplan con los estándares internacionales de entrega.

Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.