La reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del 10 de agosto contará con cerca de $350.000 millones provenientes de las Cajas de Compensación Familiar, recursos que podrán ser destinados a atender las necesidades habitacionales de las familias damnificadas.
La medida quedó habilitada mediante el Decreto Ley 1422 de 2026, que establece que, hasta finalizar 2028, las Cajas de Compensación Familiar deberán destinar entre el 7,5 % y el 10 % de los recursos mensuales para vivienda del Fondo de Vivienda de Interés Social (FOVIS) a la atención de las regiones afectadas por el sismo.
El ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio, Jaime Andrés Beltrán Martínez, explicó que estos recursos podrán utilizarse en tres tipos de soluciones: arriendo temporal, mejoramiento de vivienda y adquisición de vivienda nueva.
“Podremos entregar subsidios para tres cosas fundamentales: arriendos temporales, mejoramientos y adquisición de vivienda nueva”, señaló el Ministro.
De acuerdo con la medida, podrán acceder a estos subsidios los afiliados a las Cajas de Compensación que hayan resultado afectados por el terremoto y que estén incluidos en el Registro Único de Damnificados (RUD). Las ayudas, según lo explicado por el Gobierno, aplican tanto para hogares ubicados en zonas urbanas como rurales.
El esquema también permite sumar recursos provenientes de las Cajas de Compensación, las gobernaciones, los municipios y otras entidades para financiar, dependiendo de las condiciones de cada hogar, hasta el 100 % de la solución de vivienda.
Otro de los puntos contemplados en el decreto es que los hogares que ya hubieran recibido un subsidio de vivienda antes del terremoto podrán acceder a uno nuevo si su residencia resultó afectada por el sismo.
Tres alternativas para las familias afectadas
El vocero del Gobierno, Miller Soto, explicó que los recursos buscan atender diferentes situaciones generadas por la emergencia y resumió las alternativas en tres caminos: arriendo temporal, reparación o adquisición de vivienda.
Para los hogares cuya casa haya quedado destruida, los recursos podrán dirigirse a la adquisición de una vivienda nueva. En los casos en que la estructura permanezca en pie, pero presente daños que requieran intervención, se contempla el mejoramiento o reparación.
También se habilitó la posibilidad de recibir un subsidio para arriendo temporal hasta por 12 meses, dirigido a las familias que necesiten una solución mientras avanzan las medidas de atención habitacional.
Soto señaló que los subsidios pueden complementarse con recursos de diferentes entidades. Entre las fuentes mencionadas están las Cajas de Compensación, Fonvivienda, las alcaldías, las gobernaciones y el Fondo de Gestión del Riesgo.
El vocero también destacó la magnitud de la emergencia. Según las cifras que entregó, con corte a mediados de septiembre, el Registro Único de Damnificados superaba las 303.000 familias y las 487.000 personas, mientras que se contabilizaban más de 206.000 viviendas averiadas y unas 36.000 destruidas.