Weimar Asprilla se hizo monumental ante River Plate en Buenos Aires, en la fase de los octavos de final de la Copa Sudamericana 2026. Atajó un penal y marcó el cobro definitivo para clasificar a Independiente Santa Fe a los cuartos de final, 17 días después de ser una víctima del terremoto que azotó a Colombia.
Quibdó, donde vive su mamá, y Bahía Solano, donde está su padre, fueron algunas de las localidades de la tierra de Wimar Asprilla que sufrieron los desastres del terremoto del pasado 10 de agosto, pero sobre todo en la capital del Chocó, donde vive la mayor parte de su familia.
Y es que luego de sufrir, de sentir el desespero de no saber nada de sus seres queridos y tener que empezar a reconstruir lo que con tanto esfuerzo había conseguido en Quibdó, la vida le da una alegría a la familia de Weimar Asprilla, quien se erigió como la gran figura en la clasificación de Santa Fe sobre River Plate, en el mítico estadio Más Monumental de Buenos Aires.
Asprilla atajó un cobro de penal y marcó el último, el que dio el tiquete a los cuartos de final, para darle el pasaje a Santa Fe, tras ganar la tanda por 8-7, tras 22 tiros penales cobrados.
“Esto es gracias a Dios , a él sea la honra y la gloria. Él me dijo una palabra de que iba a estar allí, me iba a guiar y así fue”, dijo en Directv con mucha emoción Asprilla, tras ser elegido el jugador del partido.
Por otro lado, Asprilla destacó el rendimiento del equipo en general, “porque sin la ayuda del grupo no hubiera sido posible”.
Reveló Asprilla que el atajar penal y el patear el definitivo se lo debe al preparador de de Santa Fe, el exportero ‘Rufay’ Zapata, quien vivió ese mismo episodio, también en Argentina, pero ante Racing cuando jugaba en el América y le tocó patear un penal que anotó en la tanda definitiva.
“Esto se lo debo a ‘Rufay’ Zapata que es un grande y ya conoce este torneo y nos ha trabajado muy bien”, indicó el humilde Asprilla.
Finalmente, también tuvo palabras de agradecimiento para con su arquero titular y dejó entrever que no atajaría en la Sudamericana: “No sé si el camino siga conmigo o con él, pero a Andrés Mosquera Marmolejo muchas gracias por todo lo que ha puesto en mi corazón y lo enseñado, hoy se da el fruto de ello”, manifestó.
El temor que sacudió a Weimar, por el terremoto
A más de 500 kilómetros de distancia, Weimar Asprilla sufrió los estragos del terremoto del pasado 10 de agosto, que tuvo como epicentro una localidad de su amado Chocó, San José del Palmar.
Sin embargo, fue Quibdó, la capital y en donde está gran parte de su familia, la que sufrió los mayores desastres, entre ellos la familia de Weimar Asprilla, que perdió mucho de lo conseguido.
“Yo salí para el entreno y no sabía si mi papá y mi mamá estaba viva o no”, le relató a Señal Colombia Weimar Asprilla, días después de lo sucedido.
Asprilla se unió con sus compañeros de Santa Fe y recogieron donaciones para enviar al Chocó y a otras municipalidades para contribuir con la reconstrucción del país.
Confesó Weimar Asprilla, con mucho asombro, que su mamá y familiares “corrieron con la suerte de salir a tiempo. Perdieron muchas cosas materiales, pero para mí lo más importante es que ellos están con vida”.
Incluso, contó que “a mi mamá la tuve que mandar para Medellín”, mientras que en el caso del papá, que vive en Bahía Solano, “no sufrió tanto daño como en Quibdó”, comentó Weimar Asprilla, la figura de Santa Fe ante River Plate.