Vincent Kompany, actual técnico del Bayern Múnich y responsable de dirigir a Luis Díaz en su nueva etapa en Alemania, sorprendió con una reflexión que rápidamente generó eco en la prensa internacional.
El belga, que en su época como defensor enfrentó a algunos de los extremos más determinantes del fútbol europeo, trazó una comparación entre el colombiano y un referente histórico del club bávaro: Franck Ribéry.
La mención no fue casual, pues Díaz llega con la expectativa de convertirse en una pieza clave en el ataque del Bayern, y la referencia a uno de los ídolos más recordados del Allianz Arena marca tanto un reto como un reconocimiento.
Kompany explicó que la comparación es compleja porque Ribéry, junto a Arjen Robben, conformó una de las duplas más temidas en el fútbol mundial.
“Esta comparación es muy difícil. Jugué contra ambos y vi lo fuertes que eran. Siempre me sentí muy buen defensor, pero contra Robben la sensación era diferente: sabías que iba a recortar hacia dentro y disparar, y aun así, de alguna manera, conseguía el espacio y disparaba. Entiendo la comparación, pero estos chicos han logrado grandes cosas a lo largo de muchos años; los nuestros aún no lo han logrado”, señaló el entrenador, dejando claro que el camino de Díaz apenas comienza en un club que exige constancia y títulos.
El mensaje de Kompany tiene un doble filo: por un lado, reconoce en Díaz cualidades que pueden recordar a Ribéry, como la capacidad de desequilibrio, la velocidad y la valentía para encarar defensores en espacios reducidos.
Por otro lado, advierte que las comparaciones con figuras legendarias deben ser tomadas con cautela, pues Ribéry construyó su legado a lo largo de más de una década, con títulos de Bundesliga, Champions League y un impacto imborrable en la identidad del Bayern.
Para Díaz, el reto es inmenso. Su llegada al fútbol alemán supone un salto en exigencia y visibilidad, y la confianza de su técnico puede convertirse en un estímulo para consolidarse como referente.
Sin embargo, Kompany subraya que el colombiano y sus compañeros aún deben demostrar que pueden sostener un nivel competitivo durante años, algo que distingue a los grandes ídolos de quienes apenas empiezan a escribir su historia. La comparación con Ribéry no es una sentencia, sino una invitación a crecer.
En un club que ha visto pasar a figuras de talla mundial, Díaz tiene la oportunidad de dejar huella, pero necesitará tiempo, disciplina y resultados para que su nombre se menciona junto al de los históricos. Kompany, con su experiencia y visión, le ha marcado el camino: el talento está, pero la verdadera prueba será convertirlo en legado.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.