La violencia nuevamente quedó marcada este fin de semana en los estadios del Fútbol Profesional Colombiano (FPC), luego de que los hinchas del Deportivo Cali intentaran invadir este domingo el terreno de juego en el partido contra Atlético Bucaramanga, en Palmaseca.
Previo y durante el encuentro los aficionados del cuadro ‘Azucarero’ empezaron a expresar su descontento por el mal momento del equipo, especialmente con el director técnico Rafael Dudamel, a través de varios chiflidos, insultos y algunos cánticos intimidantes.
El entorno se fue tornando mucho más hostil en el tramo final de la primera mitad y la etapa complementaria, cuando Steven ‘Titi’ Rodríguez erró un lanzamiento desde el punto penal y el cuadro ‘Leopardo’ se fue arriba en el marcador.
Incluso El País pudo constatar que un hincha saltó de la tribuna a uno de los costados del terreno de juego para acercarse a recriminarle al estratega venezolano, pero la seguridad intervino para evitar una posible agresión.
Sin embargo, en los segundos finales del encuentro, el Cali pudo empatar con otro lanzamiento desde el punto blanco, lo que le daba la oportunidad de buscar una última opción de ganarlo en lo que quedaba, pero los hinchas empezaron a hacer de las suyas en la tribuna sur y buscaron invadir el terreno de juego.
Antes de que el árbitro pudiese reanudar el encuentro, algunos de ellos ya estaban ingresando al campo de juego, por lo que la seguridad tuvo que intervenir. Es por ello que el técnico del Bucaramanga, Pablo Peirano, tuvo que entrar al campo de juego para mostrarle al juez que el partido todavía no podía reanudarse por lo que estaba pasando en el arco sur.
Esto hizo que los jugadores y cuerpos técnicos de ambos equipos tuvieran una fuerte discusión, que terminó también con enfrentamientos en el otro lado del estadio.
Luego de varios minutos la Policía Nacional, con su unidad antidisturbios, pudo controlar la situación y capturar algunos de los implicados que invadieron la cancha, mientras que los más tranquilos del Cali y el Bucaramanga calmaron las aguas con sus compañeros.
Tras estos incidentes, se espera un reporte oficial por parte de la Comisión de Fútbol de Palmira y la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor), para poder determinar todo lo sucedido y posteriormente impartir las respectivas sanciones, por lo que muy seguramente podrían clausurar la tribuna sur o gran parte del estadio por varios encuentros.
A parte de las declaraciones de Rafael Dudamel en la comparecencia de prensa, algunos jugadores también dejaron sus versiones de lo sucedido, manifestando que el problema no estuvo en Peirano sino en la hinchada del Cali.
Nicolás Benedetti: “La verdad que hoy estoy sin palabras. Si bien no hicimos un buen partido, lo reconozco, pero el juego lo empatamos, tenía la posibilidad de revertir el marcador y me deja un gran sin sabor la hinchada, que siempre nos acompaña, pero creo que hoy se equivocaron, y lo digo con todo respeto.”
Fabry Castro: “Le dije al árbitro que ingresó alguien al campo y no lo quería parar. Luego lo termina parando y después lo quiere reanudar cuando el hincha está en la raya de juego. Después desde la tribuna la empezaron a lanzar cosas al banco de Atlético Bucaramanga y ahí sale la reacción del profe porque no paraban el partido. Por lo que creo que las consecuencia de la reacción viene por las garantías que no habían”.