El fútbol puede esperar. Esa es la posición de Hernán Darío ‘El Arriero’ Herrera, técnico del Once Caldas de Manizales, luego del fuerte terremoto que sacudió a Colombia y dejó afectaciones en distintas zonas del país, especialmente en el Valle del Cauca y el Eje Cafetero.
El entrenador aseguró que no está dispuesto a dirigir al equipo mientras sus jugadores y sus familias intentan superar las consecuencias del sismo.
“¿Cómo me van a decir que juegue fútbol?”, cuestionó Herrera durante una entrevista con Win Sports. Y fue más allá: “A mí no me pongan a jugar, que no juego, no dirijo. Si me toca que ir del Once, me voy”.
El Once Caldas tiene programado un partido como visitante en Valledupar, pero Herrera fue enfático en señalar que no viajará mientras considere que su grupo no está en condiciones para competir.
“No voy a Valledupar, no voy. Yo manejo un grupo de personas, 22 jugadores, y ninguno está psicológicamente apto para jugar fútbol en este momento”, manifestó.
La situación toca directamente al plantel. Herrera contó que dos integrantes del equipo resultaron afectados por el terremoto y perdieron sus viviendas.
Uno de ellos es Prono Velásquez, cuya vivienda, según explicó el entrenador, quedó seriamente afectada por el movimiento sísmico. “El edificio quedó todo rajado”.
Herrera señaló que, aunque él no sufrió afectaciones, siente la responsabilidad de acompañar a sus jugadores en este momento.
“Gracias a Dios a mí no me pasó nada, pero tenemos dos compañeros a los que se les cayó la casa. Tengo que ayudarles a que tengan su casa de nuevo, no un albergue”, afirmó.
Para el técnico del Once Caldas, la emergencia también debe servir para dejar de lado las rivalidades regionales y entender que el terremoto afecta a todos por igual.
“Viendo tanta gente sufrir, en Manizales, en Cali, en Pereira, en Armenia, en el Chocó. La rivalidad que hay entre Pereira y Manizales no la quiero ver. Ahora tenemos que estar todos unidos”, dijo.
El entrenador recordó los testimonios de personas que, tras perder sus viviendas, no saben qué ocurrirá al día siguiente.
“Escuché llorar a la gente en Manizales, decir: ‘Usted me puede dar una comida hoy, pero mañana? Usted me puede dar hospedaje hoy, pero mañana?’”, relató.
Por eso, hizo un llamado a que la solidaridad vaya más allá de las primeras horas de la emergencia.
“Acá todos tenemos que ser Colombia, todos tenemos que ayudar. No podemos dejar la gente tirada. Yo tengo donde vivir, pero hay gente que no tiene donde vivir ahora”, sostuvo.
Su postura pone nuevamente sobre la mesa la discusión sobre la continuidad del fútbol colombiano en las zonas más afectadas por el terremoto. Para ‘El arriero’, en este momento la prioridad no está en una cancha ni en un resultado. “No quiero jugar hasta que el grupo no esté bien”, insistió.