El ciclista esloveno Tadej Pogacar, del UAE Team Emirates-XRG se consagró campeón del Tour de Francia este domingo, por quinta ocasión, dando una muestra de dominio absoluto y dejando a sus rivales estupefactos, sin poder de contestar. Este es su tercer Tour consecutivo.
La última etapa del Tour de Francia, la 21, fue ganada por Mathieu Van der Poel en un tremendo mano a mano con Pogacar, que intentó cerrar con triunfo una brillante competencia, que terminó en los Campos Elíseos en París y que tuvo como gran novedad las subidas a Montmartre.
Egan Bernal fue el mejor colombiano, ocupando el puesto 20 de la clasificación general, a más de una hora y cuarenta y siete minutos.
Mientras que el ecuatoriano Richard Carapaz brilló como el más grande de los latinoamericanos.
El líder del UAE Team Emirates-XRG, a sus 27 años, se convirtió en el quinto ciclista con cinco Tours en su palmarés, igualando a Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Indurain.
El esloveno, que sufrió mucho más el año pasado, firmó una victoria inevitable, más si cabe cuando en la 15ª etapa se quedó fuera de combate su gran rival, el danés Jonas Vingegaard de Team Visma-Lease a Bike, quien abandonó por una caída.
Para entonces, Pogacar ya tenía el Tour en el bolsillo, pero la última semana perdió más emoción.
Pogacar, el extraterrestre de las dos ruedas, dio su primer golpe pronto, demasiado para muchos, en la tercera etapa con final en Les Angles, donde ya se vistió de líder, aunque el maillot amarillo se lo puso para no quitárselo en la sexta jornada.
Pogacar destrozó la ‘Grande Boucle’ en el Tourmalet, coronando en solitario el mítico puerto, después de una demostración más de fuerza.
Con una renta de casi tres minutos, el esloveno fue aumentando su colchón a base de victorias de etapa, como en el Macizo Central, donde castigó a un Vingegaard aislado con el ataque en Col de Pertus. El cuarto triunfo parcial llegó en Le Markstein, antesala de una decimoquinta etapa donde el danés se rompió la clavícula.
La ronda gala se quedó sin su mano a mano los últimos seis años, y Remco Evenepoel pasó a ser perseguidor del líder, pero a cinco minutos.
La mirada de Pogacar quedó reservada para el Alpe d’Huez el viernes, otra cima célebre que no había conquistado antes y que no solo no dejó escapar, sino que la subió en tiempo récord, mejor que Marco Pantani en 1995, para ganar su quinta etapa.
Así fue la última etapa
Como el año pasado y gracias al cambio del circuito de los Campos Elíseos que propició la celebración de los Juegos Olímpicos de 2024, el Tour terminó con una ‘clásica’ donde los mejores honraron a este deporte y a la ‘Grande Boucle’.
Un histórico Pogacar se puso a los mandos en las tres subidas al famoso barrio parisino y, pese a no entrar bien colocado en la última, se escapó junto a Van der Poel.
Con 10 kilómetros para la meta, ambos rodaron mano a mano, manteniendo a unos 8-12 segundos a un pequeño grupo perseguidor y, después, a todo el pelotón.
El neerlandés, más poderoso en el final, se la jugó con lo que le quedaba en los últimos 700 metros y firmó una heroica victoria de fotofinish, casi engullido por el grupo, mientras Pogacar daba por cumplido un Tour espectacular, dejando en un segundo lugar a Remco Evenepoel del Red Bull-Bora-Hansgrohe, a más de seis minutos.
El penúltimo objetivo de Pogacar, antes de hacer vibrar a París pese a tener el trabajo más que completado, fue asegurar el podio y el maillot blanco de su compañero Isaac del Toro, tirando de él en la etapa reina del sábado, donde se juntaron tres de los seis puertos de categoría especial del Tour para asegurar a Del Toro como el mejor joven.
El ecuatoriano Richard Carapaz, del EF Education-EasyPost, ganó su segunda etapa en tres días y se consagró como el mejor escalador con el maillot de lunares.
Mientras que Mads Pedersen, del idl-Trek, se quedó el maillot verde, también activo en Montmartre para ser tercero en el intento de cazar a Van der Poel, con Jasper Philipsen (Alpecin-Premier Tech) segundo.
*En asocio con Colprensa/Europa Press