Los técnicos siguen cayendo, en el arranque de la Liga BetPlay 2026, y la lista de despidos ya supera los cuatro nombres. La presión por los resultados tempranos ha marcado el ritmo de un campeonato que apenas comienza, y el último en salir fue Hubert Bodhert, quien dejó de ser el entrenador de Alianza Valledupar.
La decisión se tomó tras una serie de malos resultados que dejaron al equipo en una situación incómoda en la tabla y con un rendimiento muy por debajo de las expectativas trazadas para la temporada.
Orlando Ferreira, presidente del club, fue el encargado de comunicar la noticia y explicó que la determinación se había discutido incluso antes del último partido.
“Debido al rendimiento, era necesario pedirle el equipo al profe. Lo habíamos hablado antes del partido, tenemos que hacerlo. Dios quiera que quien llegue nos saque del momento que estamos viviendo”, señaló en declaraciones a Win Sports. Sus palabras reflejan la urgencia de la institución por encontrar un rumbo que permita salir de la crisis deportiva.
Ferreira también se refirió al armado del plantel y dejó ver su inconformidad con lo que se ha visto en la cancha. “Mantuvimos la nómina base, 8 de 11 titulares, y 3 refuerzos, y no cumplieron con lo que se esperaba y el rendimiento no es acorde a lo que merecemos como institución”, afirmó.
El mensaje por parte del dirigente fue claro: la dirigencia considera que el equipo tenía las herramientas para competir mejor, pero la respuesta en el terreno de juego no estuvo a la altura.
La salida de Bodhert se suma a la de otros entrenadores que han perdido su cargo en este inicio de campeonato, convirtiéndose en el quinto técnico despedido en lo que va del torneo.
Hernán Torres fue el primer técnico que dijo adiós en la Liga BetPlay, por decisión de Millonarios que lo sacó luego de perder 2-1 con Deportivo Pasto, posteriormente siguieron Nelson Flórez en Cúcuta Deportivo y reemplazado por Richard Páez, Alexis Márquez por renuncia en Jaguares y hasta hace poco Flavio Torres con Boyacá Chicó,
Esta cifra refleja la inestabilidad que caracteriza al fútbol colombiano, donde los proyectos suelen depender de resultados inmediatos y la paciencia de los directivos es cada vez más corta.
La Liga BetPlay se ha convertido en un escenario de alta rotación en los banquillos, y los técnicos enfrentan un margen de error mínimo.