Ronaldinho Gaúcho, uno de los futbolistas más emblemáticos de las últimas décadas, volverá a pisar un terreno de juego a los 46 años, esta vez en Italia. El brasileño será parte de una campaña promocional impulsada por el Ravenna, club de la Serie C, y por el empresario Ignazio Cipriani, quien ha diseñado una operación de marketing que busca atraer la atención internacional hacia la institución.

Aunque no se trata de un regreso competitivo, la noticia ha generado gran expectativa tanto en Italia como en el extranjero, pues el exjugador del Barcelona y del Milan conserva intacto el magnetismo que lo convirtió en ídolo mundial.

La presentación oficial está prevista para el 23 de junio en Miami, donde se revelarán los detalles de esta iniciativa que combina deporte, espectáculo y estrategia empresarial. Ronaldinho, que actualmente se encuentra siguiendo el Mundial 2026, expresó su entusiasmo por volver a “bailar con el balón” y compartir su alegría con el Ravenna y la familia Cipriani.

Sus palabras reflejan la esencia de su carrera: un estilo de juego que trascendió lo meramente competitivo para convertirse en símbolo de diversión y creatividad dentro del fútbol.

Ignazio Cipriani, propietario del club italiano y radicado desde hace años en Estados Unidos, mantiene una estrecha amistad con Ronaldinho, lo que ha facilitado esta colaboración. Incluso se ha especulado con la posibilidad de que el brasileño adquiera una participación en el Ravenna, aunque por ahora su rol estará limitado a la campaña de promoción.

El vicepresidente del club, Ariedo Braida, aclaró que Ronaldinho no formará parte de la plantilla de manera regular y que su presencia responde a una estrategia de imagen. “Dinho participará en un evento de marketing con nosotros, pero no jugará en el Ravenna la próxima temporada. Tiene 46 años. Ojalá todavía pudiera hacerlo”, señaló Braida.

El astro brasileño volverá a repartir magia dentro del campo de juego. | Foto: El País

La operación se enmarca en los planes del Ravenna de reforzar su proyección mediática justo antes de iniciar la preparación veraniega para la nueva temporada, en la que buscará el ascenso a la Serie B.

El brasileño, campeón del mundo con Brasil en 2002 y Balón de Oro en 2005, aporta un valor simbólico incalculable, capaz de atraer patrocinadores y visibilidad internacional. Su último partido oficial fue en septiembre de 2015 con Fluminense, pero su legado permanece vivo en la memoria de los aficionados.

Considerado uno de los talentos más brillantes de la historia reciente, Ronaldinho dejó huella imborrable en clubes como el Barcelona y el Milan, donde su fútbol de fantasía marcó una época.