El fútbol volvió a vivir un momento de angustia con Christian Eriksen como protagonista. El mediocampista de la selección de Dinamarca se desplomó en el campo durante el compromiso ante Ucrania, a los 79 minutos de juego, cuando se llevó una mano al pecho antes de caer sobre el césped. El personal médico ingresó de inmediato para asistirlo.
Minutos después, la Federación Danesa de Fútbol emitió un comunicado que trajo alivio: “Christian Eriksen está consciente y se encuentra bien dadas las circunstancias”.
El médico del equipo da detalles
Morten Boesen, médico de la selección danesa, fue quien ofreció el parte médico más completo. “Christian está bien y salió del campo por sus propios medios. Según lo que veo, el marcapasos respondió como debía. Estuvo inconsciente por un breve momento, pero recuperó la conciencia muy rápidamente y pudimos comunicarnos con él enseguida”, explicó el profesional.
Boesen confirmó que el jugador será sometido a estudios adicionales en el hospital para determinar qué originó el incidente. “Estamos en contacto permanente con él y con los médicos del hospital. Christian está bien y me pidió que les transmitiera a todos los jugadores que se encuentra bien”, añadió.
El dato clave en las palabras del médico es que el marcapasos —que Eriksen lleva implantado desde 2021— “respondió como debía”, lo que sugiere que el dispositivo funcionó correctamente ante la emergencia.
La escena desató el pánico inmediato entre jugadores, cuerpo técnico y aficionados presentes, y no fue para menos. En la Eurocopa 2020 —celebrada en 2021 debido a la pandemia de covid-19—, Eriksen sufrió un paro cardíaco durante el partido entre Dinamarca y Finlandia. Fue reanimado sobre el césped mediante maniobras de resucitación cardiopulmonar y el uso de un desfibrilador.
En aquella oportunidad, el propio Boesen fue categórico: “Christian estuvo muerto en algún momento. Tuvimos que empezar con un masaje cardíaco y una reanimación porque se había ido. Hubo un paro cardíaco y fue revivido con una descarga de un desfibrilador”.
Tras ese episodio, al mediocampista le fue implantado un desfibrilador subcutáneo. La normativa del fútbol italiano le impidió continuar en el Inter de Milán, club donde militaba al momento del incidente. Buscó nuevo destino en Inglaterra y retomó su carrera competitiva en febrero de 2022 con el Brentford.
Pendiente de los resultados hospitalarios
Por ahora, el fútbol respira. Eriksen está consciente, estable y en contacto con el equipo médico del hospital donde se realizan los estudios pertinentes.
La Federación Danesa no ha entregado información adicional sobre su disponibilidad para los próximos compromisos de la selección, algo que dependerá directamente de los resultados de dichos exámenes.
Lo que sí quedó claro este martes es que el marcapasos implantado hace más de cuatro años cumplió su función en el momento crítico, y que Eriksen, una vez más, superó un episodio que heló la sangre a todo el mundo del fútbol.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.