El portero Jesús Owono, del equipo Andorra, está viviendo uno de los peores, sino el peor, momento de su vida, luego de que chocara con el delantero Jesús de Miguel, quien falleció producto del incidente, lo que generó que miles de aficionados se abalanzaran sobre el africano, quien recibió innumerables mensajes con amenazas y cerró sus redes sociales.
Hundido, así se encuentra el nacido hace 25 años en Guinea-ecuatorial, luego de que se anunciara este martes el fallecimiento de Jesús de Miguel, durante un partido de la segunda división del fútbol español entre Andorra y Tenerife.
“Rotos de dolor, con un nudo en la garganta y sin poder creer que esto sea verdad, desde el CD Tenerife comunicamos el trágico fallecimiento (...) de Jesús de Miguel Alameda”, dijo el club en un comunicado en la red social X.
Además, el comunicado agregó que “no hay palabras de consuelo; no hay absolutamente nada que mitigue este sentimiento repleto de tristeza”.
En el Estadio Heliodoro se escuchó al unísono el grito de “asesino, asesino, asesino”, situación que lo dejó muy mal y bastante afectado.
Owono desactivó su cuenta de Instagram este martes por la mañana. El arquero ecuatoguineano ha recibido insultos en sus redes sociales desde el incidente.
“Lo siento con toda mi alma. Descansa en paz Jesús de Miguel”, escribió el presidente del Andorra, Gerard Piqué, en redes sociales, quien es el dueño del equipo en el que ataja el africano Owono.
Por otro lado, uno de los periodistas de la reconocida Cadena Cope, entregó detalles de cómo ha vivido Owono el antes, durante y después del in suceso.
“En el Andorra hay una preocupación enorme. He podido saber que algunos jugadores decían que es lo más duro que han vivido nunca en un campo de fútbol. Jesús Owono te puedes imaginar...El Andorra insiste en que en ningún momento hubo mala intención, que no hubo voluntad de hacer daño. No es agradable para él oír cómo el Heliodoro te grita ‘¡asesino, asesino”, reportó uno de los periodistas.
Jesús Owono, pese a que nació en África, está muy ligado a España. Llegó a los cuatro años Euskadi y creció en san Sebastián.
De niño comenzó jugando en el Antiguoko, un reconocido equipo de cantera en Gipuzkoa. Luego a los 12 años fue traspasado a la Real Sociedad, en el que estuvo cuatro años y de ahí dio el salto a Alavés, con el que debutó en primera división jugando 11 partidos.
De ahí dio el salto al Andorra para jugar en la presente temporada.