Neider Parra dejó una huella imborrable en el Giro de Rigo. Fue el único para atleta en silla en correrla, pero más allá de ser un participante, detrás de él hay una vida ejemplar, luego de ser víctima de la violencia que azota la zona rural de muchos municipios en Colombia. Una mina antipersona acabó con muchos de sus sueños, cuando desempeñaba su función como policía.

Lo ocurrido fue en el 2019, cuando el oficial Parra tan solo tenía 21 años. Estaban a punto de salir de un cultivo de coca en Tumaco, Nariño, hasta que llegó el momento más terrorífico de su vida, el cual que lo marcó para siempre, una mina antipersona.

El lamentable episodio surgió cuando Neider estaba realizando sus labores como policía, cuando de repente “caí en un campo minado y perdí mis extremidades, mis dos piernas y perdí a varios compañeros, pero hoy estoy bien por ellos y para ellos”, le exclamó con ilusión a El País.

Recordó Parra que ese día “fue un momento duro. Estaba con mis compañeros, toco una mina, explotó, volé y luego me veo sin una de mis piernas. Fue duro y tuve que volver a vivir”, rememoró con mucho sentimiento.

Pero aparte de la pérdida de las piernas, su mano derecha también se vio afectada y le tuvieron que reconstruir la mandíbula, ante la fuerte explosión.

Relató Neider Parra que, tras ese episodio, al sufrir un “un accidente, me trasladaron acá, a Cali, y aunque soy de Bogotá, Cali me salvó la vida”.

Y es que el oficial fue trasladado de urgencia a la capital vallecaucana, en donde encontró manos milagrosas que evitaron su muerte y lo devolvieron de nuevo a casa.

“Cali es una ciudad que siempre lo acoge a uno con felicidad y con mucha energía. Para mí es algo muy especial estar aquí porque Cali me salvó la vida en la clínica Imbanaco. Aprovechó y le doy un saludo a todas las personas que trabajaron e hicieron parte de eso”.

Cuenta con una contagiosa sonrisa que esa situación lo llevó a “reconstruir todo, es una vida y es una oportunidad para seguir viviendo”, apuntó en un claro mensaje todas las personas que tienen dificultades.

Luego de pasar por intervenciones quirúrgicas, de pasar semanas y meses en recuperación, tanto físicamente como mentalmente, atravesando por terapias para recuperar la movilidad, Neider Parra encontró el camino que le cambiara del todo su destino.

Se convirtió en un para atleta, corriendo en competencias de ciclismo en un vehículo adaptado, el cual maneja a la perfección, ese que lo ha llevado a sentir una sensación única hoy a sus 28 años.

Neider parra, enfocado antes de iniciar su participación en el Giro de Rigo 2026 en Cali. | Foto: El País

Por eso el oficial aseguró que el deporte le cambió la vida: “el deporte es una terapia, es una manera de volver a sentirme vivo. Cada dolor, cada molestia muscular indica que lo estoy haciendo bien”, manifestó el participante del Giro de Rigo.

De hecho, se sintió muy “emocionado de participar en este evento… es que es el Giro de Rigo”, exclamó y además reiteró que “esta ciudad me da mucha empatía, me llena de nuevas experiencia y de muchas energías lindas”.

Sobre las 7:30 a.m., los más de 10.000 participantes del Giro de Rigo cruzaron por la Vuelta del Cerezo rumbo al kilómetro 18, en la vía al mar, cumpliendo con el exigente recorrido establecido. | Foto: José Luis Guzmán / El País

Pese a atravesar tantas adversidades, su fuerza, ganas de seguir adelante y su espíritu resiliente lo llevó a convertirse en el orgullo de la familia, ser una persona muy importante en la sociedad y un digno ejemplo a seguir.

De hecho, hoy en día Neyder Parra es un sicólogo egresado de la Universidad Minuto de Dios, sigue trabajando para las fuerzas oficiales del estado apoyando a los compañeros que también ha padecido su situación.