A 102 días del inicio del Mundial 2026, un torneo que contará por primera vez con 48 participantes y organizado en tres países (Estados Unidos, México, Canadá), no faltan los interrogantes, alimentados por la tensión en Oriente Medio, la política de Donald Trump y la violencia en México.
Cuatro años después de un Mundial disputado en Catar, diminuto emirato del Golfo, la competición va a cambiar por completo de dimensión y se jugará en 16 estadios repartidos a lo largo de 4.000 km, para un total de 104 partidos.
El encuentro inaugural, el 11 de junio en el Estadio Azteca, en Ciudad de México, hasta la final prevista el 19 de julio en el MetLife Stadium, en East Rutherford (Nueva Jersey), donde se conocerá al sucesor de la Argentina de Lionel Messi, coronada en 2022.
Para dar una medida del acontecimiento, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, prometió “104 Super Bowls” (en referencia a la tradicional final de la NFL) y unos ingresos del orden de 11.000 millones de dólares para la institución.
El dirigente italo-suizo, que no deja de exhibir su cercanía con el presidente estadounidense, Donald Trump, también estimó, en una reciente entrevista al canal CNBC, el impacto sobre la economía de Estados Unidos —donde se disputará la mayoría de los partidos (78, incluidos todos los encuentros a partir de cuartos de final)— en “unos 30.000 millones de dólares en términos de turismo, restauración, seguridad e inversiones”.
Fuerte ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán
La operación militar de Estados Unidos e Israel lanzada el sábado contra Irán, uno de los equipos clasificados, que acabó con la muerte del ayatolá Alí Jamenei, ha oscurecido aún más el horizonte y podría plantear la cuestión de la presencia en suelo estadounidense de la selección nacional iraní, que en teoría debe disputar sus tres partidos de la fase de grupos en la costa oeste (Los Ángeles y Seattle).
“Hemos mantenido una reunión, pero aún es pronto para entrar en detalles; seguimos con atención la evolución de la situación en todos los frentes, en todo el mundo”, declaró este domingo el secretario general de la FIFA, Mattias Grafstrom.
Protestas por la política migratoria
Hasta ahora, el hecho que más preocupaba era la política antimigratoria del presidente republicano, que ha polarizado el debate político en Estados Unidos.
Los expeditivos métodos de la policía de inmigración (ICE) y la muerte de dos manifestantes estadounidenses por disparos de agentes federales en Mineápolis (Minnesota) provocaron una ola de protestas en diversas ciudades del país.
A mediados de enero, Washington también anunció la congelación de visas a los ciudadanos de 75 países en el marco de la lucha contra la inmigración ilegal.
Violencia en México
La FIFA enviará una comisión a México para revisar asuntos como la seguridad y la movilidad rumbo al Mundial de fútbol 2026, informó el pasado viernes 27 de febrero la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum.
Las preocupaciones en torno a la seguridad en México, golpeado desde hace dos décadas por la violencia del narcotráfico, repuntaron después de que el pasado domingo delincuentes lanzaron una serie de ataques en represalia por la muerte del capo Nemesio Oseguera ‘El Mencho’, tras un operativo militar.
*Con información de AFP