El delantero colombiano, conocido como “El Colibrí”, estuvo durante semanas en el radar de Cruz Azul, equipo que buscaba reforzar su ataque con su experiencia y capacidad goleadora.
Sin embargo, las negociaciones se estancaron debido a la imposibilidad del club mexicano de liberar un cupo de extranjeros, lo que frustró la llegada del atacante.
Borja esperó pacientemente la resolución de este asunto, pero al ver que no había avances, decidió abrirse a nuevas posibilidades y escuchar ofertas que llegaban desde otros destinos.
Fue entonces cuando apareció Al Wasl de Emiratos Árabes Unidos, institución que rápidamente se movió para asegurar su fichaje y que terminó anunciándolo como su nuevo refuerzo, sorprendiendo tanto a la prensa como a los aficionados.
La decisión de Borja no solo refleja la dinámica cambiante del mercado de fichajes, sino también la capacidad de los clubes de Medio Oriente para atraer figuras con propuestas económicas y deportivas difíciles de rechazar.
De acuerdo con informaciones preliminares, la oferta que recibió fue calificada como “irresistible”, lo que terminó inclinando la balanza a favor de un destino que, hasta hace poco, parecía lejano para el delantero.
El atacante, que ha tenido pasos por equipos de gran tradición como Atlético Nacional, Junior de Barranquilla y River Plate, ahora afronta un nuevo reto en un fútbol distinto, con características propias y un nivel competitivo en crecimiento.
Su llegada a Al Wasl representa una apuesta por mantener vigencia internacional y, al mismo tiempo, asegurar estabilidad en un mercado que cada vez busca más figuras latinoamericanas para potenciar sus ligas.
Para Borja, el cambio significa dejar atrás la expectativa de jugar en la Liga MX, una competición que le atraía por su nivel y visibilidad, pero que finalmente no pudo concretarse.
La noticia generó sorpresa en México, donde Cruz Azul había despertado ilusión con la posible incorporación del colombiano.
Sin embargo, la falta de espacio en la nómina extranjera fue un obstáculo insalvable. En contraste, en Emiratos Árabes la llegada de Borja fue celebrada como un golpe de mercado, pues se trata de un jugador con experiencia internacional y capacidad probada para marcar goles en momentos decisivos.
Con este movimiento, Borja demuestra que su carrera sigue abierta a nuevos horizontes y que está dispuesto a asumir desafíos en escenarios poco habituales para los futbolistas colombianos.
En cuanto a su fichaje por Al Wasl confirma que, en el fútbol moderno, las oportunidades pueden surgir de manera inesperada y que las decisiones estratégicas, tanto deportivas como económicas, terminan marcando el rumbo de los jugadores.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.