La ciudad de Medellín se paralizó con la llegada del Inter Miami para enfrentar al Atlético Nacional, pero el marcador final de 2-1 a favor del conjunto estadounidense quedó en un segundo plano ante el despliegue de carisma de Lionel Messi.

El capitán de la selección argentina, quien disputó 75 minutos del compromiso, se convirtió en el epicentro de todas las miradas desde el calentamiento, aunque el clímax de la jornada ocurrió durante los actos protocolarios en el césped del Atanasio Girardot.

La ciudad de Medellín se paralizó con la llegada del Inter Miami para enfrentar al Atlético Nacional | Foto: AFP or licensors

Fue en ese instante previo al pitazo inicial cuando ocurrió el encuentro especial entre el actual campeón del mundo y el histórico portero de la Selección Colombia, René Higuita.

El abrazo entre ambas figuras no fue un simple saludo de cortesía; entre risas y gestos de respeto, los dos ídolos intercambiaron elogios que evidenciaron la conexión inmediata entre dos épocas doradas del fútbol mundial.

La presencia de Higuita, un símbolo del equipo verdolaga, añadió una carga emocional que la tribuna supo reconocer con una ovación ensordecedora.

Lo que nadie esperaba era que la interacción pasara de las palabras a la acción técnica de forma tan espontánea. Mientras ambos compartían con el balón y realizaban pases de extrema calidad, Messi lanzó un reto visual que incitó a Higuita a recrear su jugada más famosa.

Ante la mirada atenta del argentino, el legendario arquero no dudó y realizó el intento del famoso ‘escorpión’ con su pierna derecha, una maniobra que dio la vuelta al mundo décadas atrás y que volvió a cobrar vida frente al mejor jugador del planeta.

El gesto técnico del colombiano provocó una sonrisa instantánea en el rostro de Lionel Messi, quien disfrutó del momento como un aficionado más.

El ex portero colombiano René Higuita | Foto: AFP or licensors

La rapidez con la que René impactó el esférico con el talón demostró que, a pesar del paso de los años, su esencia de ‘Loco’ permanece intacta. Tras la icónica jugada, ambos volvieron a fundirse en un abrazo, sellando lo que los asistentes calificaron como un “momentazo” histórico para el deporte en el país.

Antes de que cada uno tomara su posición para el inicio del encuentro, René Higuita aprovechó la cercanía del astro para obtener un tesoro personal.

El exguardameta sacó un balón y le pidió al capitán del Inter Miami que estampara su rúbrica. Messi accedió de inmediato, dejando inmortalizada su firma en el cuero, un objeto que seguramente pasará a formar parte de la colección privada más valiosa de la leyenda nacionalista.