Le siguen lloviendo críticas a la FIFA y a su presidente Gianni Infantino, luego del anuncio de la posible venta de los derechos de sus principales torneos, como los mundiales masculinos, femeninos y el de clubes, a inversores privados, según informó The Times.

La UEFA, ente rector del fútbol europeo presidida por Aleksander Čeferin, fue una de las primeras en alzar su voz contra esta iniciativa, la cual aleja al deporte rey de sus aficionados más fieles.

“Esto traspasa una línea que las instituciones rectoras del fútbol jamás deberían cruzar. La UEFA se lo toma muy en serio. Al igual que todas las federaciones nacionales de fútbol. Y también todos los implicados: ligas, clubes, jugadores, aficionados, gobiernos y todos aquellos que se preocupan por el futuro de este deporte”, indicó la confederación europea.

Trofeo de la Copa del Mundo de la FIFA en el logo de la edición de 2026. | Foto: El País

Luego agregó que “el alma y la gobernanza del fútbol no son bienes que se puedan negociar, especialmente sin ninguna transparencia sobre quién se beneficia económicamente. Ninguno de nosotros es dueño del fútbol. No le corresponde a la FIFA venderlo”.

Sin embargo, en las primeras horas de este miércoles, el mismo ente reveló que incluso podrían haber consecuencias para las federaciones que no apoyen dicha propuesta.

“Hoy nos hemos enterado del plazo que la FIFA ha fijado para que las federaciones apoyen sus propuestas o se les retirará la oferta de pago único. Esto lo dice todo sobre este plan. Sin embargo, tras mantener conversaciones con numerosos actores del mundo del fútbol, ​​la UEFA sabe que existe una oposición significativa y creciente al plan de la FIFA”, señala su último comunicado.

“La FIFA no puede seguir utilizando nuestro deporte para enriquecerse a sí misma y a sus amigos. Podemos hacer crecer el fútbol de forma responsable. Es hora de dar prioridad a las federaciones, los clubes, las ligas, los jugadores y los aficionados”, complementó.

Más reacciones

Andy Burnham, primer ministro del Reino Unido, también se pronunció sobre la polémica iniciativa.

“El fútbol no pertenece a los inversores. Pertenece a la gente que llena las gradas y que está en la línea de banda semana tras semana, llueva o haga sol. La Copa del Mundo no es un producto. Es la mayor competición deportiva del mundo, y nunca fue propiedad de nadie para venderla. Puedes presentarla como quieras. Una vez que hayas vendido una parte, te habrás vendido a ti mismo. El fútbol pertenece a los aficionados. Siempre ha sido así y siempre lo será”, indicó en ministro.

UEFA responde a la FIFA por venta de la Copa del Mundo. | Foto: El País

Por otro lado la a Federación europea de Clubes (EFC), dirigida por el presidente del PSG, Nasser Al Khelaïfi, reaccionó de igual forma.

“La EFC observa con grave preocupación las repentinas y unilaterales ruedas de prensa y el anuncio de la FIFA sobre una posible nueva estructura corporativa para la comercialización de determinadas competiciones de fútbol. Como institución que representa a más de 850 clubes de fútbol —cuyos clubes miembros, jugadores y comunidades son participantes fundamentales del fútbol mundial, especialmente en las competiciones de la FIFA, incluidas todas las competiciones internacionales de clubes— sería totalmente apropiado que la EFC fuera consultada exhaustivamente sobre una propuesta de tal magnitud.“, dice el primer apartado.

Después cierra que “la EFC se enteró de esta propuesta de la misma manera que la mayoría de los actores del fútbol mundial: sin previo aviso y a través de los medios de comunicación”.

Incluso Javier Tevas, presidente de LaLiga de España, dijo en su cuenta de X que “en escasamente un mes Gianni Infantino retira una tarjeta roja bajo “sospecha” de intervención política”. y “después, un requerimiento del Congreso de EE.UU. para aclarar retirada de acusaciones por parte de FIFA, de exmiembros de FIFA condenados por corrupción, entre otras cosas”.

“Y ahora, FIFA promete más de 10.000 millones de dólares y hasta 20 millones adicionales a cada federación mientras prepara la entrada de inversores privados en sus derechos y competiciones. No parece una reforma. Parece una campaña electoral financiada con el futuro del fútbol. El desarrollo no puede utilizarse para comprar votos ni silencios”.

Finalmente concluye en que “las competiciones y los derechos comerciales de FIFA no son patrimonio personal de Infantino, quien mezcla política, disciplina, dinero y poder sin transparencia no puede liderar nada. Infantino no es la solución a la gobernanza de FIFA, es el problema. Nos vamos adentrando en el Icerberg y lo que queda por salir a flote”.

Después del furor del Mundial 2026, el fútbol entra en su momento más álgido de los últimos años.