Lo que parecía iba a ser el renacer del Deportivo Cali en la Liga colombiana, con nuevos inversionistas manejando el equipo en propiedad y con la llegada de más de seis refuerzos para la Liga I de 2026, terminó siendo más de lo mismo: un nuevo fracaso.
El equipo azucarero encadenó su quinta eliminación de manera consecutiva, lo que produjo mucha frustración en la parte dirigencial, pero también una profunda decepción en los hinchas.
Consumado ya el nuevo revés, la directiva debe dedicar todos sus esfuerzos a reestructurar la nómina, revisando los contratos que se vencen a mitad de año para ver si se renuevan algunos, y se cancelan otros.
Los pasos a seguir para que el Deportivo Cali vuelva a ser protagonista son claros. El País presenta los más importantes.
1. Es necesario reestructurar la nómina
Fueron varios los jugadores que llegaron en esta nueva administración que, sumados a los que ya estaban, hicieron pensar que había un plantel competitivo.
Sin embargo, en medio de las contrataciones que se hicieron, hubo un déficit que los directivos no advirtieron: el no fichaje de extremos que vinieran a dar una mano por las bandas.
Deportivo Cali contrató arquero, defensas, volantes de marca y ofensivos, y delanteros, especialmente los que juegan por el centro o llamados números 9.
Pero pasaron por alto los extremos, que son los que hoy en día hacen diferencia en el fútbol, y esa carencia sí que se notó en el elenco verdiblanco.
El otro punto que se debe tener en cuenta es la salida de varios jugadores que definitivamente no hicieron diferencia.
En esa lista clasifican Fabián Viáfara, Luis Manuel Orejuela, Julián Quiñones, Felipe Aguilar, Andrés Colorado, Daniel Giraldo y Yani Quintero.
En tanto, el rendimiento de Juan Ignacio Dinenno, Avilés Hurtado, Emanuel Reynoso, Johan Martínez y Andrés Correa es para revisar también.
De los canteranos o juveniles, como Juan José Montoya, Jean Galindo, Juan Manuel Arango y Michael Aponzá, poco hubo para rescatar.
2. Hay que hacer diferencia ante los chicos
Un equipo considerado grande, como el Deportivo Cali, si tiene aspiraciones serias en un campeonato, no puede darse el lujo de perder partidos o puntos contra los llamados clubes chicos.
Ese fue el mayor pecado del onceno azucarero este semestre, lo que terminó pagando muy caro con una eliminación que todavía duele.
Deportivo Cali inició la Liga con una derrota en Montería ante un equipo que terminó el semestre peleando el descenso, como lo es Jaguares.
Pero por fuera también cayó con otros clubes modestos como Alianza Valledupar, Águilas Doradas, Internacional de Bogotá y Chicó, lo que indica que en cinco partidos contra esos oncenos, que pelean de mitad de tabla hacia abajo, el Cali dejó escapar quince puntos, que los hubiera ganado si se hiciera respetar como el equipo grande que es.
Pero no solo fueron esos resultados: también están los empates 1-1 con Llaneros y Fortaleza en Palmaseca, que también dañaron las cuentas a la hora de buscar la clasificación.
¿Qué hacer? Lo primero es marcar diferencia cuando le toque enfrentar a estos elencos que son considerados modestos en la Liga. Luego, jugar mano a mano contra los otros grandes, para no sufrir por la clasificación.
3. No tardar en dar un timonazo si es necesario
Se entiende que en el fútbol, especialmente, los directivos deben tener cabeza fría a la hora de tomar decisiones trascendentales en una institución.
Sin embargo, cuando se advierte que los males siguen enquistados y que el equipo no levanta cabeza, es necesario dar un timonazo para tratar de lograr un revulsivo.
En el caso de Alberto Gamero, que fue el técnico que inició este 2026 al frente del Deportivo Cali, el proceso no era claro.
El equipo pocas veces jugó bien y en algunas ocasiones sacó resultados, pero en otros partidos, contra los llamados clubes chicos, perdió jugando muy mal.
Cuando hay incertidumbre y no se ve un norte muy claro, es necesario tomar decisiones.
Y en el Cali pasaba por cortar el proceso con Gamero desde mucho antes, para permitir la llegada de otro timonel, en este caso Rafael Dudamel, con el fin de tratar de enderezar el rumbo.
Aun así, el técnico venezolano llegó, y aunque comenzó bien, la historia terminó con la eliminación.
Ya Dudamel conoce el equipo, pedirá los jugadores que necesita y tiene marcada su idea de juego. Pero si pasadas varias fechas el carro no anda, es obligación de los directivos tomar decisiones para buscar soluciones.
4. Palmaseca tiene que ser un fortín
La mayoría de los equipos basan su clasificación haciendo respetar la localía, para después tratar de arañar puntos en condición de visitante.
El Deportivo Cali en ese sentido fue un mal local, y se podría decir que los puntos que dejó escapar del Palmaseca incidieron notoriamente para que se consumara la eliminación.
Los azucareros empataron 0-0 con Millonarios, 1-1 con Fortaleza, 1-1 con Independiente Santa Fe y 1-1 con Llaneros.
En uno de los momentos más importantes, cuando estaba peleando el ingreso al grupo de los ocho, perdió en casa 0-2 frente al Once Caldas.
Esa derrota fue la que forzó la salida del técnico Alberto Gamero del equipo. En total, del Palmaseca el Deportivo Cali dejó escapar once puntos que, de haberlos ganado, no solo le hubieran garantizado la clasificación, sino un puesto entre los primeros de la tabla.
Esa fragilidad en casa no la puede repetir el conjunto vallecaucano si tiene aspiraciones de estar en la fase decisiva del campeonato.
A lo primero que debe apuntarle es a convertir el Palmaseca en un estadio inexpugnable para los equipos visitantes.
Si lo logra, tendrá muchas chances de clasificar siempre.
5. Pedirles compromiso y profesionalismo a los jugadores
No puede ser que el plantel del Deportivo Cali sea uno contra rivales de peso como América, Atlético Nacional, Atlético Junior y Millonarios, y otro muy distinto contra los llamados chicos como Jaguares, Alianza Valledupar, Llaneros, Chicó y Fortaleza.
Ante los grandes, el Cali siempre corrió, luchó y metió hasta el pitazo final, comprobándose en esos partidos que los jugadores no ahorraron ni una gota de sudor.
Los resultados hablan claramente de esa gran actitud: Deportivo Cali venció a Nacional, al América y al Junior, y empató contra Millonarios.
Pero cuando enfrentó a los chicos, en muchos pasajes el equipo fue superado por los rivales, y de eso también habla que contra casi todos los oncenos modestos, perdió.
Eso no puede pasar en el Deportivo Cali: o se juega con la misma actitud todos los partidos, o directivos y técnico tendrán que meter mano para corregir y hacer los cambios que se necesiten.
Opiniones
Rafael Dudamel, técnico: “Hay que cambiar esta página, hay que renovar ilusiones y energía, porque el segundo semestre será sí o sí de clasificación y pelear títulos, porque el Cali ya no aguanta otro semestre afuera”.
Quique Barona, periodista de RCN: “Se trajeron jugadores por su pasado y no por su presente. El manejo técnico no fue el mejor, primero con Gamero, a la hora de gestionar situaciones, y luego Dudamel, que prefirió asegurarse en defensa y renunciar al ataque”.
Jair Abonía, periodista del Show de la Bola: “Parte del fracaso del Cali es la forma como se vienen contratando jugadores. Algunos llegaron por su pasado y, a la hora de la verdad, su rendimiento no fue el mejor. Van a tener que replantear la forma de contratar”.
Jorge Enrique Giraldo, periodista del Supercombo: “Lo del Cali no pasa por los técnicos, porque son personas que han ganado títulos; hay que apuntar a la forma como se está contratando: llegaron jugadores con un pobre presente”.