La crisis en la cúpula de la Fifa escaló este viernes cuando Carlos Cordeiro, consejero principal del presidente Gianni Infantino, anunció su dimisión inmediata y disparó con nombre propio contra el proyecto que pretende abrir la Copa del Mundo a la inversión privada.

“Que quede bien claro: no he estado involucrado de ninguna forma en esta propuesta y me opongo de forma categórica. Es un mal negocio para los miembros de la Fifa, un mal negocio para el fútbol y un mal negocio para el futuro a largo plazo del juego”, escribió Cordeiro en LinkedIn, en un mensaje que corrió como pólvora en el mundo del fútbol.

Un golpe desde adentro

La renuncia tiene un peso particular porque Cordeiro no es un crítico externo: llevaba más de cinco años en el seno de la Fifa y era considerado uno de los dirigentes más destacados del fútbol mundial.

Además, fue designado por Donald Trump como consejero principal del grupo de trabajo de la Casa Blanca encargado de supervisar los preparativos del Mundial de Clubes 2025 y del Mundial 2026.

Su salida representa el golpe más duro que ha recibido Infantino en este capítulo, y llega en el peor momento posible para el mandatario suizo-italiano.

Carlos Cordeiro, asesor clave de Infantino | Foto: El País

El motivo del quiebre es el denominado Fifa Forward Enterprise (FFE), una empresa que quedaría encargada de gestionar las actividades comerciales y de eventos de la Fifa, abierta a inversores privados que podrían llegar a tener hasta un 20 por ciento de participación.

La institución calcula que la FFE tendría un valor de 20.000 millones de dólares, y aspira a recaudar hasta 4.200 millones. El objetivo declarado es elevar a 10.000 millones de dólares la financiación del desarrollo del fútbol en los próximos cuatro años.

Pero el rechazo al plan ha sido contundente desde múltiples frentes. La Uefa, que agrupa a las 55 federaciones europeas, amenazó el jueves de forma unánime con no participar en las próximas competiciones Fifa, incluido el Mundial, si la institución no abandonaba el proyecto.

La Concacaf, que reúne a las 41 federaciones de Norte, Centroamérica y el Caribe, también rechazó la propuesta. Y este viernes se sumó la Confederación Asiática (AFC), que consideró que cualquier iniciativa que amenace el futuro del Mundial “debe ser reconsiderada”.

Trofeo de la Copa del Mundo. | Foto: El País

La Fifa no cede

Pese al alud de críticas y a la renuncia de su hombre más cercano, la Fifa reafirmó este viernes su intención de continuar con el proceso de consultas que describió como “abiertas y democráticas”. La institución insistió en que los inversores privados serían minoritarios dentro de la FFE y que el control del organismo permanecería intacto.

Sin embargo, la imagen de un Infantino aislado —con su asesor más importante presentando la renuncia públicamente y tres confederaciones amenazando con boicotear el Mundial— dibuja un escenario de crisis institucional sin precedentes recientes en el máximo organismo del fútbol mundial.

El debate sobre el futuro del FFE continuará en los próximos días, pero la dimisión de Cordeiro ha dejado claro que la batalla no es solo entre la Fifa y sus críticos externos: también se libra desde adentro.

*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.