La segunda edición de la Finalissima el cual pretendía enfrentar al actual campeón de América y al de Europa, Argentina, ganador de la Copa América, y a España, ganador de la Eurocopa. El partido estaba previsto para el próximo 27 de marzo de 2026 en Qatar, pero tras las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.

Sin embargo, desde la UEFA y la Real Federación Española de Fútbol, habían propuesto que el encuentro se realizará en España, en el estadio del Real Madrid, Santiago Bernabéu. Pero la AFA rechazó la medida y exigió que el encuentro fuera en un campo neutral y propuso a Italia.

Acto seguido había un principio de acuerdo para que la Finalissima se jugará durante la fecha FIFA de este mes de marzo entre los días 26 al 31. La AFA habría dado el visto bueno, pero puso una condición que fue que el partido se disputará el 31, sin embargo la UEFA no aceptó dicha propuesta y esto llevó a la cancelación del encuentro entre campeones.

Ante los hechos, el presidente de la AFA, Chiqui Tapia, se pronunció al respecto y dejó en claro los puntos de vista que desde la UEFA no aceptaron y que conllevaron que este duelo no se pudiera realizar como estaba previsto.

“Como presidente de la AFA considero importante informar, con claridad y transparencia, las razones por las cuales finalmente no se disputará la Finalissima entre Argentina y España”, comenzó diciendo.

Además explicó que la sede en España no le parecía justa. “Desde el primer momento sostuvimos que el partido debía jugarse en una sede neutral para garantizar la equidad deportiva. La propuesta inicial de disputarlo en Madrid —de la cual tomamos conocimiento a través de los medios de comunicación— no respetaba ese principio”.

Asimismo, mencionó que desde el equipo Sudamericano aceptaron la propuesta de Italia, pero con una condición pequeña. “Posteriormente se presentó la posibilidad de jugar en una sede neutral en Italia el 27 de marzo. Argentina aceptó la sede sin objeciones, solicitando únicamente reprogramar el encuentro para el 31 de marzo”.

Y concluyó con que la UEFA no aceptó dicho cambio. “La UEFA informó que esa fecha no era viable y, ante la imposibilidad de alcanzar un acuerdo definitivo, el partido quedó cancelado”.

“Argentina presentó una contrapropuesta para disputar el partido después del Mundial, pero, dado que España no dispone de fechas disponibles, esa opción tuvo que descartarse. Finalmente, y contrariamente al plan acordado inicialmente de que el partido se disputara el 27 de marzo, Argentina declaró su disponibilidad para jugar exclusivamente el 31 de marzo, una fecha que resultó inviable”, explicó la UEFA en su comunicado oficial.