El mediocampista colombiano Juan Fernando Quintero, de 33 años, rompió el silencio desde Miami y dejó en evidencia una profunda fractura con el entrenador de River Plate, Eduardo Coudet, al contradecir públicamente la versión del técnico sobre su regreso al club y sembrar dudas sobre su continuidad en el conjunto argentino.
En declaraciones concedidas a ESPN, Quintero explicó que su permanencia en los Estados Unidos no fue un desacato sino una situación previamente acordada con la dirigencia del club.
“El entrenador dijo una cosa, pero yo había hablado otra con el presidente. Yo con él no hablo desde que me fui. Entonces, si lo dijo, seguramente no tenía conocimiento de mi situación, porque yo viajo el 30, y lo había hablado antes del Mundial”, afirmó el colombiano, que se quedó en Miami tras la participación de la Selección Colombia en la Copa del Mundo 2026.
Las declaraciones llegaron después de que Coudet hubiera anunciado públicamente que Quintero debía reincorporarse a los entrenamientos del equipo, y de que circularan imágenes del jugador entrenando en solitario en suelo estadounidense. La contradicción entre ambas versiones quedó expuesta sin ambigüedades.
Una relación deteriorada con Coudet
Más allá del desacuerdo puntual sobre las fechas, Quintero fue directo al señalar que su vínculo con el cuerpo técnico nunca funcionó como él esperaba. Recordó que en la final del Apertura 2026 ante Belgrano apenas disputó cinco minutos, y cuestionó las explicaciones que circularon sobre su estado físico.
“No sé quién inventó que yo no estaba al ciento por ciento. Yo estaba en el banco con zapatillas porque hacía muchísimo frío. Entonces, todo está claro, no hay misterios. Son sus formas de jugar, sus conceptos futbolísticos”, señaló.
El colombiano fue cuidadoso en no atacar directamente al entrenador, pero sus palabras dibujaron un escenario de distancia y falta de comunicación.
“Creo que el entrenador de River tiene su mérito, tiene su respeto... Yo nunca le he faltado el respeto a nadie, simplemente que todos tenemos situaciones diferentes en los momentos de la vida y del fútbol. Creo que cuando uno respeta decisiones y formas, también uno exige eso”, sostuvo.
El mensaje más revelador llegó cuando evaluó su lugar real en los planes del técnico: “Si fuese prioridad para el entrenador, me llamaban y en dos días estaba en Argentina”. Las palabras de Quintero sonaron, en más de un pasaje, como las de alguien que habla de un ciclo que se cierra.
El mediocampista reafirmó su amor por River, club con el que conquistó la Copa Libertadores 2018 bajo la conducción de Marcelo Gallardo en aquella histórica final ante Boca Juniors en Madrid, y donde dice querer retirarse. Pero puso una condición implícita: que ese deseo depende de variables que él no puede controlar.
“Esperamos que todo termine bien, tanto para mí como para el club, que está por encima de cualquier nombre. Lo respeto y lo amo, y amo a la gente. Siempre dije que quería retirarme en el club que amo, que es River, que me cambió la vida, que me cambió la forma en la que me ven en el fútbol y que ha potenciado mis mejores condiciones y talento. Son situaciones que no puedo controlar, pero puedo controlar lo que es mejor para mí y mi familia”, cerró Quintero.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.