El técnico de la selección de Portugal, Jorge Jesus, rompió el silencio este miércoles sobre la crisis abierta con Cristiano Ronaldo, luego de que el delantero publicara un extenso comunicado en el que reconoció errores pero también acusó al entrenador de haberle “faltado a su palabra” en dos ocasiones.

La respuesta de Jesus fue escueta y llegó mientras salía de su domicilio: “He leído el comunicado y ahora, como hago todos los días, voy a la federación a trabajar, a pensar en el equipo y en la selección. No tengo nada más que decir”.

Una declaración que dice mucho precisamente por lo que omite: ninguna conciliación, ningún gesto de acercamiento hacia el jugador con más internacionalidades en la historia de Portugal.

La chispa la encendió Cristiano Ronaldo con una publicación que combinó disculpas públicas con acusaciones directas al cuerpo técnico. El jugador de 41 años admitió haber abandonado precipitadamente la concentración de la selección, molesto por no haber disputado el partido de la Uefa Nations League contra Noruega en Oslo.

“La responsabilidad es exclusivamente mía. Presento mis disculpas a los portugueses (...) y a mis compañeros de selección”, escribió CR7. Sin embargo, el tono conciliador duró poco: Cristiano también acusó a Jesus de haberle hablado de forma autoritaria y de haber incumplido compromisos en dos oportunidades distintas.

El delantero, máximo goleador de la historia de Portugal con 146 tantos en 234 partidos, también dejó abierta la puerta a una eventual reconciliación con la *Seleçao*, aunque con condiciones: “Si estoy en forma físicamente, después de haber cumplido la suspensión que se me aplique, estaré disponible, como siempre lo he estado hasta hoy, para jugar y ganar con nuestra selección”.

Selección de Portugal se divide tras la salida abrupta de Cristiano de la concentración. | Foto: El País

El episodio no quedará sin consecuencias institucionales. Según informaron medios locales citando el reglamento de la federación portuguesa, un jugador que haya faltado a un entrenamiento, un partido o una actividad de la selección se arriesga a una sanción de entre uno y seis meses.

Eso significa que, dependiendo de la magnitud de la pena que finalmente le impongan, Cristiano podría perderse los próximos compromisos de Portugal, que están programados dentro de un mes.

Una ausencia de peso para cualquier selección, aunque el silencio calculado de Jesus sugiere que el técnico no está dispuesto a ceder terreno en este pulso.

Sin reconciliación: Jesus responde con silencio y rutina tras el duro comunicado de Ronaldo | Foto: El País

La respuesta de Jesus o más bien, la ausencia deliberada de una respuesta de fondo deja en suspenso el futuro de Cristiano Ronaldo con la selección portuguesa.

Las acusaciones del jugador sobre un trato autoritario y el incumplimiento de compromisos por parte del entrenador no fueron ni desmentidas ni reconocidas. Jesus eligió el camino del silencio institucional: ir a trabajar, pensar en el equipo, no añadir más leña al fuego.

*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.