Flamengo volvió a sonreír en el Campeonato Carioca y lo hizo con Jorge Carrascal como titular, en una final que terminó siendo dramática frente a Fluminense. El conjunto rubronegro se impuso 5-4 en la tanda de penales, después de un empate sin goles en los 90 minutos, y encontró en su arquero Agustín Rossi la gran figura de la noche.

El argentino detuvo dos cobros claves, a Guga y a Otavio, y se convirtió en el héroe que permitió al club levantar su título número 40 en este certamen regional. Para Carrascal, el triunfo tiene un valor especial: rompe una racha de tres finales perdidas de manera consecutiva y le devuelve la sensación de éxito con la camiseta de Flamengo.

El colombiano no tuvo su mejor actuación y fue sustituido en el minuto 64 por Lucas Paquetá, pero aun así sumó un nuevo trofeo a su palmarés.

Cabe mencionar que, desde su llegada al club el pasado 2 de agosto de 2025, procedente del Dinamo de Moscú por 12,5 millones de euros, ha conquistado cinco títulos en apenas siete meses: la Copa Libertadores, el Brasileirao, el Derbi de las Américas, la Copa Challenger y ahora el Carioca.

Erik Pulgar y Jorge Carrascal alzando el título brasileño. | Foto: El País

Este nuevo título llega en un momento de transición para Flamengo, que había vivido turbulencias tras la salida de Filipe Luis, el técnico que lo llevó a la gloria continental y nacional, pero que luego perdió la Supercopa de Brasil y la Recopa Sudamericana.

Su reemplazo, Leonardo Jardim, celebra así su primera corona y calma las aguas en un club que exige victorias permanentes.

De igual manera, el colombiano Jorge Carrascal, que ya había levantado cinco trofeos antes de llegar a Río —cuatro con River Plate y uno con el CSKA Moscú—, consolida su imagen de jugador acostumbrado a los títulos, aunque todavía busca una actuación más decisiva en partidos de alta presión.

En esta final, su aporte fue discreto, pero la historia lo recordará como parte del plantel que cortó la mala racha y volvió a celebrar. En la otra orilla, Fluminense también contó con presencia colombiana: Kevin Serna fue inicialista y dejó el campo en el minuto 76, reemplazado por Jefferson Savarino.

El título carioca no solo engrosa la vitrina de Flamengo, sino que representa un alivio institucional y deportivo. Además, para Carrascal, significa volver a levantar un trofeo después de tres frustraciones seguidas y reafirmar su apuesta por el fútbol brasileño de cara a una posible convocatoria para el Mundial 2026.