El ganador de la Bota de Oro en Brasil 2014 James Rodríguez, disputa su tercera Copa Mundial con la Selección Colombia y asume el rol de guía de una generación que se ilusiona con conquistar el título más importante del fútbol.

Cabe mencionar que el cucuteño está cerca de cumplir 35 años, pero su manera de hablar del sueño colombiano tiene la intensidad de quien todavía lleva adentro al niño que alguna vez alentó a la Selección con la camiseta puesta, imaginando ocupar el lugar de sus ídolos.

Hoy ese lugar es el suyo: capitán, referente y líder de un equipo que apunta alto en la Copa Mundial.

Esta es la tercera vez que el mediocampista colombiano representa al país en un Mundial. La experiencia acumulada, tanto en los momentos de gloria como en los de fracaso, es precisamente lo que lo convierte en una figura irremplazable dentro del esquema que construye el técnico Néstor Lorenzo.

James Rodríguez, capitán y referente de la Selección Colombia. | Foto: El País

“A mi edad lo que intento aportarle al equipo es ese deseo de siempre querer ganar, de siempre querer competir. Intento contagiar fuerza mental, y transmitirle seguridad a los compañeros que están alrededor mío. Tengo muchos años con esta camiseta. De joven tenía otro rol, hoy soy líder, capitán y tengo que ser ejemplo para todos dentro y fuera del campo”, afirmó James en la previa al partido ante RD Congo, correspondiente a la segunda fecha del Grupo K de la Copa Mundial se sinceró en una entrevista con la FIFA.

Su discurso hacia los jugadores más jóvenes del plantel también revela la dimensión del liderazgo que ejerce.

“A los más jóvenes intento aportarles todo lo que he aprendido en estos años. He estado en momentos buenos y espectaculares, en los que hemos tocado el cielo. Pero también estuve presente cuando tocamos el suelo, como cuando quedamos afuera de Catar 2022. Ellos siempre tienen que tener alguien cerca que haya pasado por todas las situaciones”, señaló.

Selección Colombia, James Rodríguez, Luis Díaz | Foto: Selección Colombia

El mensaje es claro: la experiencia del dolor también forma parte del liderazgo. Y James lo sabe mejor que nadie.

Sobre los objetivos del torneo, el capitán de la Tricolor no esconde sus ambiciones ni las reduce a metas personales. “El final perfecto para esta Copa Mundial sería coronarnos campeones. No va a ser fácil, y sería un camino arduo hasta la final, pero tenemos cualidades y calidad para llegar al último partido. Ponerle a este escudo una estrella es el sueño de todos. No pienso en récords personales, solamente quiero que ganemos”, declaró.

Lorenzo ha logrado mezclar la experiencia de James con la frescura de una generación que debuta en el torneo más importante del mundo. Colombia, con su capitán al frente, tiene razones para creer.

*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.