Independiente Santa Fe logró una histórica clasificación a cuartos de final de la Copa Sudamericana, al vencer este miércoles 8-7 a River Plate en la definición por penales.
El tiempo reglamentario en el partido que se jugó en el estadio Monumental de Buenos Aires terminó 1-1, por lo que hubo la necesidad de definirlo desde el punto penal.
Después de una maratónica tanda de penales, el arquero de Santa Fe, Weimar Asprilla, se convirtió en héroe al anotar el gol que le dio el tiquete a su equipo.
El rival del cuadro colombiano en la siguiente instancia del torneo internacional será el brasileño Vasco da Gama, que viene también haciendo un gran torneo.
El partido en el Monumental comenzó con el dominio de River Plate, que quiso poner condiciones de entrada y con Thiago Almada y Ángel Correa, sus volantes ofensivos, se arrimaron con peligro cada que conectaron con el atacante Sebastián Driussi.
Sin embargo, Santa Fe pasó el sofoco de los primeros minutos, y con base en una defensa sólida liderada por Emanuel Olivera, más la seguridad de su arquero Weimar Asprilla, garantizó el cero en su arco por lo menos en esos primeros minutos.
River tuvo aproximaciones claras con Driussi, quien no tuvo tranquilidad en el momento de definir las opciones que tuvo, mientras que Almada también se arrimó con peligro, pero falló en la puntada final.
Santa Fe equilibró las cargas en el mediocampo, con un Daniel Torres ejerciendo de líder, bien acompañado Jhojan Torres, quien ingresó por el lesionado Kilian Toscano.
De las tareas ofensivas se encargaron Jader Obrián, Hugo Rodallega y Nahuel Bustos, que llevaron peligro a los predios de Sebastián Beltrán.
Aunque ambos equipos lo intentaron ofensivamente, el primer tiempo se liquidó con empate 0-0, para frustración de los más de 60 mil espectadores que ingresaron al Monumental.
En el periodo complementario vinieron las anotaciones. A los 52 Sebastián Driussi tomó un balón y definió para el 1-0, lo que le dio nuevo aire a River.
Pero Santa Fe no bajó los brazos y siguió buscando el arco de Beltrán, hasta que a los 81 lo encontró con Franco Fagúndez, quien de tiro penal puso el 1-1.
Así terminó el encuentro y hubo necesidad del lanzamiento desde el punto penal, donde Santa Fe tuvo mejor suerte al alcanzar el triunfo 8-7. Los últimos cobros corrieron por cuenta de los arqueros de ambos equipos.
Mientras Beltrán, portero de River, falló su lanzamiento, Asprilla, arquero cardenal, alcanzó el gol que enmudeció el estadio Monumental.