El entrenador de Paraguay, Gustavo Alfaro, no necesitó estadísticas ni análisis tácticos convencionales para describir a la Selección Colombia. Recurrió a la ficción: “Frankenstein”. Esa fue la palabra que eligió el argentino en la previa del enfrentamiento entre las dos selecciones, programado para este viernes 2 de octubre desde las 7:00 p.m. (hora Colombia) en el Sports Illustrated Stadium de Nueva Jersey, Estados Unidos.
Lejos de ser un insulto, la comparación de Alfaro esconde un elogio disfrazado de terror. Frankenstein, el célebre personaje de ficción cuyo cuerpo fue ensamblado con partes de distintos cadáveres, fue la imagen que el técnico de la Albirroja eligió para definir la identidad colectiva de la Tricolor.
“Para mí, es como una especie de Frankenstein si se quiere. Es una combinación de todos los partidos que jugamos. Tiene un poco de Uruguay, un poco de Ecuador y un poco de Bolivia, con lo de Colombia. En cuanto a la forma, no hay que cambiar, pero luego hay que analizar detalles”, declaró Alfaro.
En otras palabras, el estratega argentino reconoció en Colombia un equipo con múltiples registros: la solidez defensiva que mostró ante Uruguay, la intensidad con la que enfrentó a Ecuador, y la verticalidad que evidenció frente a Bolivia. No es un equipo fácil de descifrar, y eso, para un rival, es una advertencia disfrazada de análisis.
Colombia en proceso de renovación
La Selección Colombia llega a este amistoso en un momento particular. El equipo dirigido por Néstor Lorenzo empató a un gol ante México el pasado sábado 26 de septiembre, resultado que dejó sensaciones mixtas y que se enmarca en una etapa de renovación del plantel que el cuerpo técnico viene adelantando.
Paraguay, por su parte, llega con mayor ritmo competitivo. La Albirroja viene de vencer por 2-0 a Bolivia en su anterior amistoso, lo que le da confianza a Alfaro de cara al duelo del viernes.
El historial reciente entre ambas selecciones también pesa. La última vez que Colombia y Paraguay se midieron fue en marzo de 2025, por las Eliminatorias a la Copa del Mundo. En Barranquilla, Colombia se fue arriba en el marcador con dos goles, pero Paraguay reaccionó y arrancó el empate 2-2, resultado que agudizó el mal momento que atravesaba la Tricolor en ese entonces y que reforzó la racha positiva de los guaraníes.
Ese antecedente no es menor. Para Alfaro, que conoce bien ese partido, el Frankenstein colombiano ya le costó un triunfo en suelo barranquillero. Ahora, en territorio neutral y con la Tricolor en plena reconstrucción, el técnico sabe que enfrentará a un equipo de identidad cambiante, difícil de catalogar en un solo molde.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.