La final del Mundial 2026 dejó resultados deportivos, pero también una imagen que recorrió el mundo: Leandro Paredes, volante de la selección Argentina y de Boca Juniors, intentando golpear a Gavi, del FC Barcelona, tras el pitazo final. España se consagró campeona del mundo, y el incidente protagonizado por el argentino desató una polémica que se extendió más allá del campo de juego.
Las imágenes, reproducidas ampliamente en video y fotografía, mostraron a Paredes abalanzándose sobre el español en medio de la celebración. Gavi cayó al suelo y el episodio generó un debate inmediato sobre las consecuencias disciplinarias que debería enfrentar el jugador albiceleste.
Sin embargo, quien más sorprendió fue el propio agredido. Unos días después de la final, Gavi rompió el silencio y tomó una postura que nadie esperaba: no quiso señalar a Paredes ni exigir sanciones.
“¿Deberían sancionar a los jugadores argentinos? No creo que deban ser suspendidos”, afirmó el español ante el cuestionamiento de un periodista. Y fue más allá: “Entiendo que no sea buena imagen para los niños, pero hay esa parte de fútbol un poco más violenta. Todo es fútbol y tiene que ser así siempre”.
Una respuesta que llamó poderosamente la atención, dado que el propio Gavi fue el afectado directo de la acción. Su disposición a minimizar el episodio contrastó con la indignación generalizada que generaron las imágenes en la opinión pública futbolística.
El volante argentino también habló después de la final, pero a través de su cuenta de Instagram. En ningún momento hizo referencia al incidente con Gavi. Su mensaje se concentró en la derrota ante España y en el orgullo de haber representado a su país.
“Hoy toca escribir con mucho dolor en el alma por no haber podido darles esa alegría que tanto se merece nuestro país, pero con el pecho lleno de orgullo por dar todo lo que teníamos y dejar nuestra bandera otra vez en lo más alto”, escribió. Cerró su publicación con una frase contundente: “¡Fue un orgullo ser parte de la mejor selección argentina de la historia!”. Sin una sola palabra sobre la agresión a Gavi.
FIFA, con la lupa puesta en Argentina
El incidente no involucró únicamente a Paredes. Nahuel Molina, lateral argentino, también protagonizó un momento violento: cuando Rodri, del Manchester City, corrió a celebrar el título con sus compañeros españoles, Molina le propinó un puñetazo en el pecho, obligando al inglés a regresar a protestarle.
Adicionalmente, la selección argentina quedó expuesta por otra razón: tras clasificarse a la final ante Inglaterra, varios jugadores mostraron una bandera con el mensaje “las Malvinas son argentinas”, lo que generó una nueva controversia diplomática y deportiva.
La FIFA estudia posibles sanciones amparadas en su Código Disciplinario, cuya normativa establece que conductas violentas —que incluyan agresiones, codazos, puñetazos, patadas, mordiscos o escupitajos— deben ser castigadas con “al menos tres partidos o un periodo de tiempo adecuado”. La resolución del máximo organismo del fútbol mundial podría conocerse en los próximos días.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.