Continúan las reacciones y rechazos por los actos vandálicos que protagonizaron los hinchas del América de Cali e Independiente Santa Fe en la tarde-noche del pasado sábado, en Bogotá, mientras que se desarrollaba en clásico de rojos de la sexta fecha de la fase del todos contra todos del segundo semestre de la Liga Colombiana 2026.

Con el pasar de las horas se han podido conocer varios videos que grabaron los asistentes al Estadio Nemesio Camacho El Campín, en los cuales se puede dimensionar la gravedad de esos enfrentamiento en los que tuvo que intervenir la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO), anteriormente conocido Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD), pero también de cómo se habrían iniciado estos enfrentamientos.

De acuerdo a esas piezas y varios testimonio de los hinchas de ambos equipos que estaban en la tribuna de occidental, la barra del América (Barón Rojo Sur) se desplazó desde el sector de norte hasta oriental para robarle un trapo a una barra familiar tradicional de Santa Fe, lo que habría generado la reacción de la logística y los pocos policías que habían, mientras que los de Santa Fe intentaron resguardarse y cuidar sus pertenencias.

Las unidades de seguridad tuvieron que retirar a los hinchas del América de Cali tras los enfrentamientos con la barra de Santa Fe. | Foto: El País

Esto generó que integrantes de la barra popular del cuadro capitalino (La Guardia Albi Roja Sur) se desplazaran hasta ese sector para confrontar a los americanos, lo que desató los enfrentamientos que se fueron hasta el campo de juego.

En algunos videos y fotografías también se pudo apreciar que los integrantes de ambas barras populares portaban armas blancas durante el enfrentamiento, lo que ha generado también una dura crítica hacia las autoridades y la seguridad del estadio, por el poco nivel de compromiso en los filtros de ingreso en el ‘Coloso de la 57’.

Minutos después la información fue corroborada por secretario de Gobierno de la ciudad de Bogotá, Gustavo Quintero, quien manifestó que es “inaceptable lo que pasó hoy acá en el estadio El Campín. Miembros de una barra del equipo visitante intentaron robar una bandera de una barra tradicional del equipo local”.

Más adelante agregó que “eso generó unas alteraciones bastante complejas que generan como resultado 17 personas afectadas, ninguna de gravedad, todas ya debidamente atendidas. Se requirió la intervención de la Policía Metropolitana de Bogotá para controlar la situación. Esto no puede pasar en los estadios de Bogotá”.

A pesar de que los hinchas del América habrían sido los responsables iniciales de todo lo sucedido, las críticas se han enfrascado para ambas barras populares.

“En realidad, ni siquiera me gustaría hablar de lo que sucedió hoy (sábado) porque es una vergüenza, es una vergüenza que esto suceda en nuestro fútbol. Es intentar hacer el llamado a mantener la calma, la paz; la armonía. Uno compite dentro del campo, pero estos actos son bochornosos, lo único que hacen es dar una mala imagen de nuestro país, de nuestro fútbol, y siempre nos van a involucrar con eso que es innombrable en este momento”, expresó Hugo Rodallega, delantero de Santa Fe, en la zona mixta tras el partido.

Momento en el que las unidades de seguridad retiran del campo de juego a los hinchas de Santa Fe tras los enfrentamiento con la barra del América. | Foto: El País

Por su parte, Adrián Ramos, atacante del América, manifestó que “hace diez días estábamos en una situación muy compleja y, para nosotros, sumarle una cosa más a esto, yo creo que hay que reflexionar”.

“Dios nos ha permitido continuar con vida y estar bien porque hay muchas personas que perdieron muchas cosas, y nosotros teníamos la oportunidad de ayudar a despejar por dos horas a muchas personas y pasan estas cosas. Hay que reflexionar, que gracias a Dios estamos aquí”, agregó.

Seguramente en las próximas horas la Dimayor hará un pronunciamiento y revelará las respectivas sanciones del caso.

Además, esto también tendría implicaciones negativas para los vallecaucanos desde otro ámbito ya que hace un par de días habían solicitado jugar varios partidos de local en el mismo escenario por las afectaciones que sufrió la ciudad de Cali y el Estadio Pascual Guerrero por el terremoto, por lo que no sería raro que luego de estos incidentes fuera rechaza la petición.