Un exfutbolista colombiano se ha visto involucrado junto a otros dos connacionales en un crimen sucedido en Chile. Se trata de Abel Steven Carabalí, quien durante las últimas horas fue capturado en ese país por ser acusado de asesinar, decapitar y calcinar el cuerpo de un hombre que al parecer era su mejor amigo.

Según lo informado por el noticiero Teletrece T13, el hallazgo del cadáver sin vida dio sus primeras pistas en abril, cuando un residente de Curacaví, una población del occidente de la región Metropolitana de Santiago de Chile, descubrió los restos de la víctima. Estos al parecer fueron incinerados en el sector de Zapata.

“Un vecino divisa a la lejanía una llamarada de fuego dando aviso a Carabineros, quienes llegan al lugar junto a bomberos apagando el incendio de la persona que se encontraba en el lugar”, sostuvo un portavoz de los Carabineros de Chile.

Abel Steven Carabalí, exfutbolista detenido por asesinato en Chile. | Foto: Canal T13

Pero no todo terminó ahí porque tanto policías como bomberos descubrieron lo más aterrador del caso.

“Se encontraba un cadáver parcialmente calcinado con sus miembros inferiores fracturados y a un costado de este su cabeza”, complementó el funcionario público chileno.

Todo indica que este crimen tiene una relación con el tráfico de drogas y el cuerpo fue torturado momentos antes del homicidio.

Las investigaciones muestran a Carabali en videos demostrando dominación con pelotas de tenis y haciendo algunos ejercicios técnicos, algo que contrasta con las acusaciones de este crimen. Y es que hay registros de que durante su trayectoria futbolística hizo parte del Deportivo Cali.

Abel Steven Carabalí cuando al parecer trasladaba el cuerpo sin vida de su víctima. | Foto: Canal T13.

Sin embargo, cuando decidió trasladar su residencia a Chile, de acuerdo con la Fiscalía de ese país, se habría integrado a un grupo dedicado a actividades relacionadas con el narcotráfico.

“Llevaban al menos ocho años de amistad ligados al fútbol. De acuerdo a las investigaciones preliminares que tenemos, sería líder de la organización”, destacó el ente acusador chileno.

Las investigaciones judiciales demuestran que una de las pruebas claves son imágenes donde se observa a Carablí saliendo con un carrito de mercado en un parqueadero donde trasladaba el cuerpo de su amigo que ya estaba sin vida. Minutos después, recibió la ayuda de otro colombiano que trabajaba como taxista para poner los restos en el maletero de un vehículo para llevarlos hasta Curacaví.

Una vez en el sector de Zapata y antes del hallazgo de las autoridades, el cuerpo fue incinerado, con el objetivo de desaparecerlo.

“Previo a la decapitación, tuvo varias heridas cortopunzantes innecesarias, si es que el objetivo era matarlo. La forma en que lo presentan, lo dejan, lo queman, lo distribuyen, dejan la Biblia al lado de su cabeza, claramente es una marca delictual del crimen organizado”, relató el fiscal del caso durante una de las audiencias.