El momento de alzar la Copa del Mundo es el punto más alto en la carrera de cualquier futbolista. Sin embargo, detrás de ese instante icónico existe una logística que la mayoría de los aficionados desconoce: el equipo campeón no se queda con el trofeo original.
El proceso comienza en los minutos posteriores al pitazo final. Primero, a los jugadores se les cuelga la medalla de campeón al cuello.
Luego, FIFA le entrega al capitán el trofeo original fabricado para esa edición del torneo, quien lo eleva entre la algarabía de sus compañeros, sellando la coronación. Durante los festejos, los futbolistas pueden besar la Copa, fotografiarse con ella y compartir ese instante con sus seres queridos en el campo. Pero ahí termina el contacto con el original.
Una vez concluidos los festejos sobre el césped, FIFA retira el trofeo y lo traslada bajo custodia a un lugar seguro. La razón es simple: se trata de una de las piezas más valiosas del planeta, y el organismo no puede permitir que quede expuesta a riesgos innecesarios durante las celebraciones posteriores.
En su lugar, la FIFA le entrega al equipo campeón una réplica del trofeo, que es la que viaja con la delegación de regreso al país. Así ocurrió cuando Argentina conquistó el Mundial de Qatar: en el momento del festejo en el campo, Gianni Infantino y el Emir de Qatar le entregaron a Lionel Messi el trofeo original para la foto histórica. Sin embargo, fue una réplica la que cruzó el Atlántico rumbo a Buenos Aires.
A simple vista, ambas piezas son prácticamente idénticas. La diferencia está en los materiales: el trofeo auténtico está fabricado en oro, mientras que la réplica está bañada en oro para mantener el color y la apariencia que el mundo conoce. Sin acceso a una prueba técnica, es casi imposible distinguirlas a ojo desnudo.
Esta será exactamente la misma dinámica para el Mundial 2026. Sea Argentina o España el equipo que se consagre campeón, su capitán levantará el trofeo original en el momento cumbre de la celebración.
Pero cuando llegue el momento de los festejos en casa, de los desfiles multitudinarios y de las fotos con presidentes y aficionados, la Copa que recorra las calles será la réplica oficial entregada por FIFA.
Europeos y Sudamericanos se enfrentarán este domingo 19 de julio en el MetLife Stadium en busca del título del Mundial 2026. España va por la segunda y la ‘albiceleste’ busca su cuarto título de una Copa del Mundo.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.