Un día histórico están viviendo los paraguayos, luego de la su selección eliminara este lunes a la cuatro veces campeona mundial, Alemania, en los dieciseisavos de final de la Copa, logrando el tiquete a los octavos, hecho que generó que el pueblo ‘guaraní’ estallara de emoción.
Contra todo pronóstico, con parte de la prensa y referentes del país en contra, el técnico Gustavo Alfaro y sus pupilos de la Selección Paraguay conquistaron una hazaña dejando en el camino a Alemania desde el punto penal, al vencerla 4-3, luego de que el juego se fuese a la tanda de penales tras igualar 1-1.
Ese hecho generó que en todos los rincones del mundo los paraguayos festejaran. Las atajadas del portero Orlando Gil, la anotación de Julio Enciso y el cobro del penal definitivo de José Canale, llenó de júbilo al pueblo paraguayo.
Además, los medios paraguayos y la hinchada en general también agradece la épica al técnico argentino Gustavo Alfaro, quien tenía en contra a buena parte de la nación porque la selección no jugaba bien.
Por eso uno de los momentos más emotivos de los festejos lo produjo Alfaro, quien tras terminar la tanda de penales lloró.
Otro al que se le salieron las lágrimas de emoción fue el delantero Julio Enciso, autor del gol paraguayo ante Alemania, quien no se pudo contener y estuvo estupefacto sin poder reaccionar ante la clasificación.
Y si así lo vivieron los jugadores y el cuerpo técnico en cancha, los aficionados paraguayos en distintas ciudades en Estados Unidos se descargaron la sufridera y festejaron como nunca el penal convertido por Canale, que le dio el paso a la selección sudamericana a los octavos del Mundial.
Y es que ese tanto hizo que al presidente de la Conmebol, Alejandro Dominguez se le saliera el paraguayo que lleva en su corazón y festejó en la tribuna del estadio de Boston el batacazo del Mundial.
OIncluso en su cuenta de X escribió: “¡Esto es Creer en Grande! Felicitaciones, Paraguay, por la clasificación a los octavos de Final del Mundial. Una victoria épica, con fútbol, garra y coraje. Un triunfo que pone bien alto a Sudamérica. ¡Vamos, Paraguay! ¡Vamos, Sudamérica! ¡Vamos que la Copa se queda en casa!”.
Mientras que el grandulón Orlando Gil, arquero de Paraguay, hizo con sus atajadas vibrar de emoción a los hinchas y el pueblo en general, ya que evitó durante el tiempo reglamentario que los alemanes marcaran y, además, atajó dos penales claves para ganar esta serie de los doce pasos.
Y es que nadie se quiso perder la celebración, ni siquiera el cuerpo de seguridad del gobierno paraguayo, que en un aeropuerto se paralizó para ver mediante un celular la tanda de los penales en el Mundial.
Y hasta en Bogotá, en un establecimiento público, también un puñado de paraguayos se alegraron del triunfo, acompañados de muchos colombianos que apoyaban al país sudamericano.