El estadio Olímpico Pascual Guerrero fue escenario de una nueva edición del clásico vallecaucano entre América de Cali y Deportivo Cali, un compromiso que reunió a más de 35.000 aficionados este sábado, 7 de noviembre, y que dejó un registro de imágenes marcado por la pasión de las hinchadas, la intensidad del juego y las condiciones climáticas.
La jornada capturada en lente del reportero gráfico de El País comenzó con un protagonista inesperado: la lluvia. Un fuerte aguacero cayó sobre la capital del Valle durante las horas previas al encuentro y complicó la movilidad en los alrededores del escenario deportivo. Sin embargo, las precipitaciones no impidieron que los aficionados escarlatas llegaran al Pascual Guerrero para acompañar a su equipo.
Las fotografías de la previa mostraron a los hinchas haciendo filas para ingresar, buscando refugio de la lluvia y ocupando las tribunas para presenciar uno de los partidos más esperados del fútbol vallecaucano.
El compromiso, que estaba programado inicialmente para las 8:15 de la noche, tuvo que retrasarse y finalmente comenzó a las 8:45 p. m., debido a las condiciones del terreno de juego.
Con el balón en movimiento, América y Deportivo Cali protagonizaron un encuentro disputado, en el que ambos equipos buscaron abrir el marcador. Una de las acciones más comentadas llegó al minuto 15, cuando Tomás Ángel anotó para el conjunto escarlata. Sin embargo, tras la revisión del VAR, el tanto fue invalidado por fuera de lugar en el inicio de la jugada.
Las imágenes del partido dejaron registro de las disputas por el balón, las aproximaciones de ambos equipos, las reacciones desde el banco técnico y el acompañamiento de los aficionados en las tribunas.
Al final, ninguno de los dos equipos consiguió romper la igualdad y el clásico terminó 0-0, dejando un sin sabor en la hinchada. El resultado dejó al América en la segunda posición de la Liga BetPlay II-2026, con 36 puntos, mientras que el Deportivo Cali quedó tercero, con 34 unidades.
Ambos equipos mantienen la disputa por quedarse con el denominado punto invisible, una ventaja deportiva de cara a los cuadrangulares semifinales.
Así se vivió, en imágenes, una nueva edición del clásico vallecaucano: una noche de fútbol en Cali que tuvo lluvia, expectativa, emociones y un empate que dejó abierta la pelea por las posiciones de privilegio del campeonato.