El fútbol y el fútbol americano son dos de los deportes más populares del mundo, pero sus estructuras económicas presentan diferencias monumentales.
Dos colombianos en la élite de sus disciplinas, Luis Díaz en el Bayern Múnich y Christian González en los New England Patriots, evidencian esta brecha: mientras el extremo guajiro percibiría cerca de 12 millones de euros anuales en la Bundesliga, el cornerback de la NFL alcanzaría los 17.8 millones de dólares por temporada.
La diferencia no es casual. La NFL maneja un sistema de topes salariales que, paradójicamente, genera contratos más lucrativos que las ligas europeas de fútbol.
El salario promedio en la liga estadounidense ronda los 2.8 millones de dólares anuales, mientras en la Bundesliga apenas supera el millón de euros. Las estrellas de la NFL, como Patrick Mahomes con 450 millones de dólares en 10 años, superan ampliamente a los futbolistas mejor pagados de Alemania.
Luis Díaz, quien llegaría al Bayern procedente del Liverpool, se convertiría en uno de los jugadores mejor remunerados de la Bundesliga. Su fichaje, estimado en 75 millones de euros, lo ubicaría entre los cinco salarios más altos del fútbol alemán, donde solo figuras como Harry Kane o Joshua Kimmich superan la barrera de los 15 millones anuales.
El extremo de 28 años aportaría su experiencia en Premier League y Champions League a un equipo que busca reforzar sus bandas.
Por su parte, Christian González, de 22 años, firmó un contrato de cuatro años con los Patriots por 71.2 millones de dólares, con 17.8 millones garantizados por temporada.
El cornerback, seleccionado en primera ronda del draft 2023, representa la nueva generación de defensores colombianos en la NFL. Su salario supera al de jugadores históricos del fútbol alemán en sus primeras temporadas.
La estructura de ingresos también difiere radicalmente. Mientras la NFL distribuye equitativamente los derechos de televisión entre sus 32 franquicias, generando ingresos superiores a los 10,000 millones de dólares anuales, la Bundesliga depende más de patrocinios individuales y ventas de entradas dependiendo del equipo en el que se encuentre el jugado
Esta diferencia en el modelo de negocio explica por qué un cornerback novato puede ganar más que un extremo consagrado en Europa.
Ambos deportistas representan el talento colombiano en las grandes ligas, pero sus realidades económicas reflejan dos industrias con filosofías completamente distintas: una basada en la distribución colectiva de recursos, otra en el mercado libre de fichajes.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.