El Bodo/Glimt, que eliminó en los playoff de acceso a octavos al vigente finalista Inter de Milán, arrancó con buen pie los octavos de la Liga de Campeones europea, tras imponerse 3-0 este miércoles en la ida al Sporting de Lisboa, del colombiano Luis Javier Suárez.

La goleada ante su público en el Aspmyra Stadion supone además la quinta victoria consecutiva del club noruego en esta edición de la Champions.

Sondre Brunstad Fet adelantó a los locales desde el punto de penal (32′) y Ole Didrik Blomberg dobló la ventaja en el tiempo añadido de la primera mitad (45+1′).

Kasper Hogh anotó su quinto tanto en Liga de Campeones en otros tantos partidos (71′), una diana que disparó el ambiente festivo en la ciudad noruega.

Imagen del partido entre Bodø/Glimt y Sporting Club de Portugal por los octavos de final de la Champions League. | Foto: El País

Durante la fase de grupo único, el sorprendente Bodo se impuso a Manchester City y Atlético de Madrid, antes de derrotar en la ida y vuelta de la eliminatoria al Inter, finalista de la edición 2025.

Así, en su primera participación en el principal torneo de clubes de Europa, el Bodo Glimt queda cerca de alcanzar los cuartos de final, a la espera de la resolución de la eliminatoria el próximo martes en Portugal.

“Más que la estrategia en sí, tiene mucho que ver con la actitud competitiva y la disponibilidad física. Y no la tuvimos. Sobre todo en la primera parte. A muchos jugadores les faltó energía. Nos dejamos desanimar. Empezamos bien hasta la primera parte, pero luego empezamos a desconfiar. Nos faltó ritmo en la presión porque esa actitud competitiva no estaba a la altura”, dijo el técnico del cuadro luso, Rui Borges, tras el partido en la comparecencia de prensa.

El club lisboeta, que cuenta con el delantero colombiano Luis Javier Suárez como una de sus grandes figuras, deberá lograr una importante remontada en su feudo si quiere volver a cuartos por primera vez desde 1983.

Jugadores del Sporting CP se lamentan por la goleada sufrida ante el Bodø/Glimt. | Foto: El País

Los portugueses clasificaron directamente a octavos tras quedar séptimos en la fase de grupo único, pero dependen ahora de una actuación histórica en el partido de vuelta para avanzar a la ronda de los ocho mejores.

Para esta vuelta Borges espera “un equipo con ganas de ganar e intentar hacer algo sin precedentes”.

“Vamos perdiendo 3-0 en la eliminatoria y tenemos 90 minutos para mostrar una imagen diferente y demostrar lo que somos como equipo. No somos lo que éramos hoy. Somos mucho más. Se trata de demostrar la verdadera fuerza del Sporting, tanto colectiva como individualmente. En casa. Y luego veremos de qué somos capaces”, explicó.