El ciclista colombiano del equipo Movistar rompió el silencio sobre el impacto que sufrió en la etapa con final en el Alpe d’Huez, cuando su bicicleta chocó contra el carro de apoyo del UAE Emirates en plena subida a la mítica montaña francesa.
Einer Rubio, el pedalista boyacense que protagonizó uno de los momentos más dramáticos del Tour de Francia, habló por primera vez sobre el accidente que lo obligó a abandonar la carrera más importante del mundo.
En conversación con EL TIEMPO, el corredor contó los detalles de lo que vivió en la mítica subida y cómo avanza su proceso de recuperación.
El incidente ocurrió cuando un aficionado invadió la carretera en el Alpe d’Huez, obligando al vehículo de apoyo del UAE Emirates a frenar de manera repentina. Rubio, que venía detrás, no tuvo tiempo de reaccionar y chocó de frente contra la parte trasera del carro. El resultado fue un rostro ensangrentado, varios cortes y puntos en la cara, y el abandono forzado del Tour.
“Todo pasó de un momento a otro. No supe exactamente qué ocurrió. En el ciclismo uno siempre trata de levantarse lo más rápido posible. Recuerdo que me paré, vi las manetas de la bicicleta torcidas e intenté enderezarlas. Cuando me di cuenta de que estaba perdiendo mucha sangre, me quedé quieto y sentí una angustia muy grande”, relató el corredor.
El estado de ánimo en los momentos posteriores al impacto fue de miedo e incertidumbre. “Los médicos llegaron rápidamente y me preguntaban si estaba consciente. Yo estaba muy asustado por la sangre, pero les respondía que sí. Después me llevaron en la ambulancia y seguía muy preocupado. No sabía cuántos cortes tenía ni de dónde salía tanta sangre. Ellos me tranquilizaron”, describió Rubio.
“La saqué muy barata”
Pasados los días, el ciclista boyacense reconoció que su suerte fue enorme. “Corrí con mucha suerte, porque no pasó a mayores. Al final no fue grave, solo tengo varios cortes y puntos en la cara. Fui afortunado”, afirmó.
Con la distancia que da el tiempo, Rubio incluso logró encontrar cierta serenidad: “Ahora incluso puedo reírme un poco de lo ocurrido. Uno toma conciencia de que estas cosas pueden pasar y de que siempre hay que estar alerta. La verdad es que la saqué muy barata”.
Sobre la posibilidad de que algo así ocurriera en una subida tan masiva y popular como el Alpe d’Huez, el pedalista fue claro: esperaba riesgos, pero no de esa naturaleza. “Sí, claro. Uno siempre sube fuerte, pero con precaución, pensando que puede haber una caída. El ciclismo siempre ha sido un deporte de mucho riesgo. Lo que no me esperaba era un accidente de esa forma, chocar con el carro y menos en plena subida. No lo vi venir; fue una sorpresa total”.
Al hacer su análisis del incidente, Rubio no señaló a un único responsable. “Hubo varios fallos. Primero, no se cerró completamente el espacio entre los corredores y eso permitió que entrara el carro. Además, había muchísima gente y eso es muy difícil de controlar. Los encargados dejaron pasar el vehículo cuando la distancia entre los ciclistas no era la reglamentaria”, explicó.
El corredor también reveló que tuvo contacto con Joxean Fernández, director del UAE Emirates y conductor del vehículo involucrado. “Lamentó mucho lo sucedido, pero también explicó que una persona se cayó delante del vehículo y tuvo que frenar. Son cosas que pasan. Incluso yo habría hecho lo mismo en esa situación. Espero que no vuelva a repetirse”, dijo Rubio, cerrando el episodio con madurez y sin rencores.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.