La División Mayor del Fútbol Colombiano encendió las alarmas por la presencia de hinchas acreditados como periodistas en los escenarios del fútbol profesional. Mediante un comunicado oficial firmado por su presidente, Carlos Mario Zuluaga, el ente rector del FPC le solicitó a los clubes adscritos revisar con mayor rigurosidad sus procesos de acreditación de medios.
El comunicado señala que se han identificado “individuos que, más allá de ejercer labores periodísticas, actúan como hinchas”, una situación que, según Dimayor, ha derivado en “comportamientos inapropiados dentro de los escenarios deportivos, incluyendo provocaciones hacia jugadores, cuerpos técnicos y oficiales de partido”.
El ente rector advirtió que estos incidentes han generado “controversias que afectan el normal desarrollo de la competencia y la imagen de nuestro fútbol”.
Auge de los creadores de contenido, en el centro del debate
El fenómeno no es nuevo, pero sí creciente. En los últimos años, los creadores de contenido digital han ganado acceso progresivo a estadios, entrenamientos y ruedas de prensa de los clubes del fútbol profesional colombiano.
Si bien muchos ejercen su labor con responsabilidad, la frontera entre el periodismo y el activismo de hinchada se ha vuelto cada vez más difusa en algunos casos.
Esa línea borrosa es precisamente la que Dimayor busca reforzar. En su comunicado, el organismo fue claro: las credenciales de prensa deben ser otorgadas “únicamente a profesionales que ejerzan su labor con ética, responsabilidad y respeto por el espectáculo deportivo”.
El llamado concreto a los clubes
La solicitud de Dimayor no quedó en la denuncia. El organismo le pidió a cada club del FPC adelantar una “revisión interna rigurosa de los procesos de acreditación”, con el fin de sanear un escenario que, según reconocen, ya ha generado situaciones puntuales de orden y convivencia en los estadios.
“Reiteramos nuestro respeto por la labor periodística, así como la libertad de prensa, pero asimismo, invitamos a reforzar los controles y criterios para la asignación de acreditaciones, procurando preservar un entorno seguro, profesional y acorde con los valores del fútbol colombiano”, precisó el comunicado.
Más allá del control, el mensaje de Dimayor tiene una lectura adicional: la dignificación del oficio periodístico. Cuando alguien acreditado como prensa protagoniza incidentes por su afinidad con un equipo, el daño no es solo institucional; también erosiona la credibilidad de los medios y los periodistas que cubren el fútbol con rigor y neutralidad.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.