Después de más de 30 horas, Deportivo Cali finalmente se pronunció sobre los hechos que ocurrieron en la noche del domingo, en su estadio en Palmaseca, en el marco del partido de la fecha 8 del segundo semestre de la Liga Colombiana 2026 contra Atlético Bucaramanga.

En dicho encuentro varios hinchas ingresaron al terreno de juego con fin de manifestarse por el mal momento del equipo, donde la seguridad del estadio tuvo que intervenir para evitar una invasión mucho mayor y agresiones contra el equipo contrario y hasta el mismo director técnico del cuadro Verdiblanco, Rafael Dudamel.

Al final del partido los jugadores y staff de ambos equipos también protagonizaron una pelea en medio del campo de juego.

Hincha del Deportivo Cali en detenido por la Policía y fuerza de seguridad del estadio ante de poder agredir al técnico Rafael Dudamel ( primero de derecha a izquierda). | Foto: El País

Tras estos acontecimientos el club se pronunció a través de un comunicado de señalando que “el Deportivo Cali rechaza categóricamente cualquier comportamiento que atente contra el normal desarrollo de los partidos y contra los principios que deben regir el fútbol profesional colombiano”.

“Nuestra institución no comparte ni respalda ninguna conducta que pueda poner en riesgo la seguridad, la integridad o la tranquilidad de quienes hacen parte del fútbol. Estos comportamientos no representan al Deportivo Cali”, agregó.

Más adelante señaló que “tenemos el compromiso institucional y la obligación legal de coadyuvar permanentemente con las autoridades en la adecuada organización de los partidos, priorizando la salvaguarda de los jugadores y cuerpos técnicos, tanto de nuestro Club como de los equipos rivales”.

Además, “así como son los principales sujetos de protección y cuidado, dada su condición de protagonistas del espectáculo, recae sobre ellos, y sobre todo sobre los cuerpos técnicos, un deber especial de conducta prudente, para evitar que sus acciones provoquen o agraven situaciones de alteración del orden”.

Momento en el los hinchas del Deportivo Cali intentan invadir el campo de juego en el partido contra Atlético Bucaramanga. | Foto: El País

Por último indicó que el “club reitera su llamado a vivir el fútbol con respeto y responsabilidad, y manifiesta su compromiso con el cumplimiento de las disposiciones de la DIMAYOR y demás normas aplicables al fútbol profesional colombiano”.

Sobre estos hechos todavía no hay pronunciamiento oficial por parte de la Comisión Local de Fútbol del municipio de Palmira, las cuales podrían imponer varias sanciones al Estadio del Deportivo Cali o algunas de sus tribunas. Tampoco lo ha hecho la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor), la cual aparte de imponer sanciones disciplinarias y económicas para el club en general, también podría suspender algunos jugadores por su comportamiento durante la pelea que se desató en el terreno de juego.