Regresó un nuevo clásico del fútbol profesional colombiano y con ello, el asesinato de un hincha que solo quería viajar a ver a su equipo enfrentándose nuevamente a su histórico rival.
Camilo Rojas, hincha de Atlético Bucaramanga, fue asesinado tras el partido en Cúcuta, donde los ‘Búcaros’ enfrentaron de visitantes a los ‘Motilones’ cuyo resultado final fue un 2-2, un resultado que pese a que fue un gane y gane, para ambos, fue una tortura y un dolor para una familia.
Según relatan las autoridades en Cúcuta, cuando el partido se acabó, Camilo salió del estadio General Santander y a unos 200 metros del recinto deportivo, fue abordado por aproximadamente seis hinchas del cuadro ‘Rojinegro’, quienes al verlo solo, lo agredieron entre todos y lo apuñalaron hasta dejarlo gravemente herido.
“Parece que le vieron unos tatuajes y lo atacaron”, le aseguraron autoridades de Cúcuta al diario Semana, quienes se pudieron en contacto con la policía local. Camilo murió en la calle, en un andén, cubierto de sangre por la magnitud de las heridas, y bajo la mirada atónita de los locales, quienes no podían hacer mucho por el seguidor del Atlético Bucaramanga.
El encuentro, que era el partido número 185 en el que se enfrentaban ambos clubes, terminó siendo una pesadilla incluso para sus protagonistas.
Camilo era estudiante de la Universidad Cooperativa de Colombia, muy feliz de sus estudios, pues en sus redes sociales siempre publicaba imágenes alusivas a su carrea, un amor que compartía con su equipo, pues viajaba a acompañar al club a donde jugara.
De momento, las autoridades se encuentran realizando las respectivas investigaciones para dar con el paradero de los delincuentes que acabaron con la vida del joven aficionado, quien solo quería ver a su equipo en un nuevo clásico con el recién ascendido.
Malos comportamientos
Leonel Álvarez, respondió de manera crítica ante la pregunta de un periodista sobre cómo había vivido “la fiesta” en el General Santander, pues se trataba de un compromiso que no se daba hace varios años, pregunta que contestó de una manera muy directa.
“Fiesta no es que nos tiren escupas ni objetos, como ocurrió este martes en Cúcuta”, aseguró el exjugador de la Selección Colombia y actual director técnico del Bucaramanga; sin embargo, también reconoció que este acto fue por parte de muy pocos hinchas.
¿Qué pasó con la seguridad en el interior del estadio y a sus alrededores? Es una pregunta que toca hacerse, pues al parecer, a las autoridades se les salió de control este compromiso; no se sabe si por falta de experiencia en este tipo de encuentros o si por negligencia, pero lo que si es cierto es que la violencia debe acabar en los estadio del país.