El fútbol profesional colombiano volvió a ser golpeado por la violencia. En la noche del martes, el bus que transportaba al plantel del Real Cartagena fue emboscado y atacado con palos y piedras luego del partido de la fecha 11 del Torneo BetPlay contra Unión Magdalena en Santa Marta, dejando a varios jugadores heridos.

El encuentro se disputó en el estadio Sierra Nevada y terminó en empate 1-1, aunque la paridad pasó a un segundo plano ante lo que ocurrió minutos después del pitazo final.

Este juego ya había estado marcado por los problemas: fue suspendido por más de una hora debido a fallas en el suministro eléctrico del recinto deportivo, lo que retrasó la salida del equipo visitante del estadio más tarde de lo previsto.

Fue precisamente ese retraso el que ubicó al bus del Real Cartagena en una situación de mayor vulnerabilidad. A la altura del peaje Palermo, en el trayecto de regreso a Cartagena, un grupo de personas atacó el vehículo con palos y piedras, rompiendo los cristales. Ante la magnitud de la agresión, los jugadores y el cuerpo técnico debieron refugiarse en una estación de la Policía cercana para evitar consecuencias aún más graves.

“Varios jugadores cortados y sangrando”

El técnico Álvaro Hernández fue el primero en revelar la gravedad de lo ocurrido. A través de sus redes sociales, el DT confirmó que la delegación sufrió heridos producto de las esquirlas de los vidrios rotos que cayeron al interior del bus.

“Fuimos víctimas de ataques con piedras al bus del equipo de jugadores. En la entrada a Barranquilla tenemos varios jugadores cortados y sangrando”, escribió Hernández.

Entre los afectados estuvo el volante Juan David Rodríguez, quien apareció en un video sangrando tras el ataque. Los futbolistas recibieron atención médica tras los hechos. La Policía confirmó que hay varias personas detenidas en relación con este caso de violencia.

La Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales, Acolfutpro, se pronunció ante lo sucedido y publicó fotografías del ataque en sus redes sociales, denunciando públicamente la agresión que sufrió la delegación del Real Cartagena.

Ataque al bus de Real Cartagena deja heridos tras partido en Santa Marta | Foto: El País

Este tipo de hechos vuelve a poner sobre la mesa un problema recurrente en el fútbol colombiano: la seguridad de los equipos en los desplazamientos, especialmente en encuentros disputados lejos de sus ciudades de origen.

No es la primera vez que una delegación sufre este tipo de ataques en las inmediaciones de un estadio o en las vías de regreso, y la impunidad con la que suelen ocurrir genera una preocupación creciente entre jugadores, cuerpos técnicos y directivos.

*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.