Luis Díaz vivió una noche de frustración en el WWK Arena de Augsburgo. El delantero colombiano anotó dos goles que terminaron siendo anulados por fuera de lugar en el empate 2-2 entre el Bayern Múnich y el Augsburgo, correspondiente a la fecha 5 de la Bundesliga. Sin embargo, la polémica fue más allá del partido: el árbitro alemán Patrick Ittrich reconoció públicamente que uno de esos goles nunca debió invalidarse.

El momento en cuestión ocurrió en el minuto 50 del encuentro. Díaz, de 29 años, recibió un centro del marroquí Ismael Saibari y conectó el balón con una espectacular tijera en el aire para mandarlo al fondo de la red. La celebración del guajiro y sus compañeros fue interrumpida por la intervención del VAR, que detectó una posición de fuera de lugar de Josip Stanišić en el inicio de la jugada. El juez central anuló el tanto y el marcador no se movió.

Lo que nadie esperaba vino después del pitazo final. Ittrich tomó los micrófonos de Sky Sports y fue contundente al analizar la decisión: “La posición de fuera de juego era completamente irrelevante en este caso. Hubo una situación de fuera de juego, y, a continuación, el jugador básicamente rechazó el balón sin ser presionado. Esto significa que la jugada había terminado y, entonces, comenzó una nueva acción. Este es un caso clásico de una nueva jugada”.

Árbitro alemán Patrick Ittrich que impartió justicia a lo largo del encuentro. | Foto: El País

El juez alemán fue aún más directo al entregar su veredicto sobre la anulación: “En mi opinión, el gol debería haber sido validado. Considero que es una decisión muy, muy controvertida”.

La lógica detrás del argumento de Ittrich es clara dentro del reglamento: cuando un rival despeja el balón sin estar presionado, la acción anterior queda cancelada y se inicia una jugada completamente nueva, lo que anula cualquier posición de fuera de lugar previa. Aplicando esa lectura, el tanto de Díaz era completamente legal.

El partido tampoco fue sencillo para el Bayern desde el arranque. El arquero Manuel Neuer protagonizó un error que le permitió a Robin Fellhauer anotar en el segundo 6 del primer tiempo, lo que quedó registrado como el gol más rápido en la historia de la Bundesliga.

Un encuentro complicado para el colombiano en la Bundesliga. | Foto: El País

Para el colombiano, la noche en Augsburgo se convirtió en un resumen de lo que puede ser el fútbol en sus peores versiones: dos goles marcados sobre el campo, cero en el marcador.

Lucho fue titular en el encuentro, participó activamente en el juego ofensivo del equipo bávaro y tuvo la mala fortuna de ver sus anotaciones borradas del tablero, la última de ellas de manera que el propio arbitraje alemán reconoce como un error.

*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.