Por: Mario Alfonso Escobar

Cuando todos los pronósticos, hablaban de un gran partido entre dos de los grandes del fútbol colombiano, América de Cali y Atlético Nacional, nos encontramos con que los dueños de casa pasaron por encima de ‘los diablos rojos’.

Desde el primer minuto vimos un América de Cali sin ambición, devolviendo la pelota y sin grandes pretensiones ofensivas. Los verdolagas tenían la pelota, pero no hacían daño, salvo en el minuto 35, cuando lograron aguantar la esférica y el argentino Juan Bauza, quien era el que más se destacaba en los dueños de casa, logró meter la pelota en el arco del portero Jorge Soto.

Pesábamos que en el segundo tiempo América iba a salir con todo para empatar la contienda, pero fueron ellos los que consiguieron el segundo y, a partir de ese momento, se adueñaron de la cancha y América no tuvo ningún tipo de reacción.

Jan Lucumí no reaccionaba, el peruano Luis Ramos completamente perdido y Cristian Barrios, era el único que hacía algunas aproximaciones.

Pero llegó lo impensado, un gol olímpico que echó por tierra cualquier intención de empatar y de causarle molestias a un Atlético Nacional, que, con gente joven, se estaba echando al bolsillo los tres puntos

Morelos alcanzó el cuarto y se pensaba un guarismo superior, pero Atlético Nacional optó por los cambios y darle mantenimiento a un juego que no tuvo un opositor que contrariara lo expuesto por el técnico Diego Arias lo expuesto en la cancha.

Son tres goles la diferencia. La vuelta será en el Pascual Guerrero. En el fútbol todo puede pasar, pero por lo visto en Medellín, Atlético Nacional está sólido y tiene una nómina suficiente para hacerle frente a la Copa Betplay 2025 y a los cuadrangulares semifinales de la Liga. MAO