Un nuevo plantón fue convocado para este domingo, 18 de octubre, frente al Museo Nacional de Colombia, para continuar con la protesta pacífica contra la determinación del Ministerio de Cultura, acatando órdenes del presidente De la Espriella, de desmontar de forma selectiva, y burlando los procesos curatoriales, una serie de obras y exposiciones artísticas sobre la historia social y política del país.

Sería más de 30 piezas artísticas y objetos archivísticos invaluables, sobre todo referentes a la defensa de derechos de la comunidad LGBTIQ+, antecedentes de los derechos de las mujeres y el feminismo, así como de los procesos de paz con el M-19 y las FARC, el exterminio de la UP, el asesinado de líderes políticos en los años 80 y 90, y la Constitución del 91.

Hasta el momento se desconoce dónde reposan estas obras desmontadas en un acto que, para la comunidad artística y opositores al Gobierno, es considerado como censura oficial que viola el derecho constitucional a la libertad de expresión (Art. 20 CN), acabando con la igualdad y el pluralismo en la construcción del relato histórico de nación, para imponer una sola versión de los hechos conveniente para lo que el presidente De la Espriella llama “contrarrevolución cultural”.

Al respecto, el crítico Elkin Rubiano, manifestó en su cuenta de X que “una orden presidencial bastó para retirar decenas de piezas del Museo Nacional. ¿Dónde quedaron los procedimientos curatoriales, la protección del patrimonio y la prohibición legal de censura?“.

La primera jornada de protestas, en la que participaron alrededor de 600 personas, se realizó este sábado, 17 de octubre, de forma pacífica. Al lugar también enviaron unidades del Esmad que se ubicaron en la entrada del Museo Nacional sin afectar el plantón, pero en horas de la noche desalojaron, empleando una tanqueta con chorros de agua, a quienes aún permanecían. También destruyeron una instalación artística realizada por un colectivo que participó en el plantón.

museos cuestionan desmonte de obras en el Museo Nacional y exigen autonomía | Foto: Tomado de redes sociales

El escritor, periodista y exministro de Cultura del gobierno Petro, Juan David Correa, quien asistió al plantón, expresó que “este desafío a las culturas y las artes del país, lo vamos a responder con paz, con alegría, con entusiasmo, porque no nos van a robar la imaginación”.

“Ningún gobierno por autoritario que sea va a ser capaz de borrar lo conseguido por las culturas colombianas, en sus luchas democráticas. Así que aquí estamos como ciudadanos del país diciéndole al gobierno de Abelardo de la Espriella que no vamos a permitir que siga yéndose contra los colombianos”, agregó.

Así avanza plantón del domingo

Mientras se desarrollaba el primer plantón, la senadora Aída Avella, del Pacto Histórico y sobreviviente del genocidio de la UP, convocó a una nueva jornada de protesta pacífica para el día siguiente.

“La historia la hacemos los colombianos. Por el respeto a la memoria histórica, por la dignidad de las víctimas de la UP y por un relato de nación incluyente y democrático, convocamos a la ciudadanía a rechazar la intolerancia y el fanatismo, mañana domingo 18 de octubre de 2026, en la entrada del Museo Nacional, desde las 10:00 AM. Los esperamos”, publicó Avella en su cuenta de X.

Desde horas de la mañana este domingo comenzaron a llegar personas de colectivos artísticos, representantes de la población LGBTIQ+, opositores al gobierno de De la Espriella y comunidad para reanudar el plantón, encontrándose una vez más con la presencia del Esmad.

Cientos de personas permanecen en el lugar, realizando intervenciones artísticas y culturales. La jornada ha transcurrido de forma pacífica, pero según informes actualizados ya llegó una tanqueta del Esmad que está lanzando agua y gases lacrimógenos a los manifestantes.

Ante esto, el único pronunciamiento por parte de Paola Holguín, ministra de Cultura, fue defender el desmonte de estas obras afirmando que el Museo Nacional “NO puede ser un espacio de apología al delito o revictimización, tiene que observar los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición”.

No obstante, críticos del Gobierno, como la investigadora del conflicto, Martha Nubia Bello, dejaron en evidencia que “para justificar el autoritarismo y el negacionismo que quieren imponer en el Museo Nacional, la ministra de incultura dice que el Museo: ‘NO puede ser un espacio de apología al delito o revictimización’. Pero exhibir cadáveres, caminar entre los muertos y andar con pistola en cinto les debe parecer de lo más pacífico y poético”.