En los jardines y floristerías, las camelias destacan con su elegancia y colorido. Estas flores, apreciadas por su exquisita belleza, han cautivado a amantes de la jardinería y entusiastas de las plantas durante siglos. Sin embargo, una vez cortadas, la pregunta que se plantea es: ¿cómo mantener frescas las camelias para que continúen deslumbrando con su esplendor?

Las camelias pueden volverse delicadas cuando se cortan. | Foto: Getty Images
  • Hora estratégica para la cosecha: La elección del momento adecuado para la cosecha es crucial. La mañana temprano es el momento óptimo, ya que las temperaturas son más frescas y las flores están llenas de humedad. Este paso ayudará a minimizar la pérdida de agua durante la cosecha, contribuyendo a una mayor longevidad de la flor.
  • Técnica de corte adecuada: La técnica de corte influye directamente en la capacidad de la flor para absorber agua y mantener su frescura. Utilizar tijeras afiladas para un corte limpio, preferiblemente en un ángulo de 45 grados, facilitará la absorción de agua y nutrientes. Además, es importante cortar los brotes por la mañana, cuando la planta está mejor hidratada.
  • Condición de las flores: Inspeccionar cuidadosamente las flores antes de cortarlas es esencial. Evitar seleccionar aquellas con signos de enfermedad o daño asegurará que la calidad de la flor se mantenga intacta incluso después de haber sido cortada.
  • Sumergir en agua de inmediato: Una vez cortadas las camelias, sumergirlas en agua tibia durante al menos dos horas es una práctica esencial. Este paso permite que las flores absorban la mayor cantidad de agua posible antes de ser dispuestas en un florero.
La primera etapa en el mantenimiento de camelias frescas comienza en el propio jardín. | Foto: Getty Images
  • Corte adicional en agua: Siempre que sea posible, realizar un corte adicional en las camelias bajo el agua puede ser beneficioso. Esto minimiza la entrada de aire en los tallos, lo que puede bloquear la absorción de agua.
  • Cambio regular de agua: Renovar el agua del florero cada dos días es una práctica fundamental. El agua estancada puede convertirse en un caldo de cultivo para bacterias, acelerando la descomposición de las flores. Al realizar el cambio de agua, es recomendable recortar un poco los extremos de los tallos para garantizar una mayor absorción.
  • Control de la temperatura: Mantener las camelias en un ambiente fresco y lejos de fuentes de calor directas es esencial. Las altas temperaturas aceleran el proceso de marchitez, mientras que un entorno fresco y sombrío prolongará la vida de las flores.
  • Evitar la luz solar directa: Exponer las camelias a la luz solar directa puede acelerar el proceso de envejecimiento. Colocar el florero en un lugar bien iluminado, pero fuera de la luz solar directa es fundamental para conservar la frescura de las flores.
  • Humedad ambiental: Asegurarse de que el entorno circundante tenga una humedad adecuada también contribuirá a la duración de las camelias. Colocar un recipiente con agua cerca del arreglo floral o utilizar un humidificador puede ser beneficioso.
  • Almacenamiento nocturno: Por la noche, almacenar las camelias en un lugar fresco y oscuro puede ayudar a ralentizar el proceso de envejecimiento. Cubrir las flores con una bolsa de plástico perforada también puede retener la humedad.
La forma en que se presentan las camelias también desempeña un papel crucial en su duración y frescura. | Foto: Getty Images
  • Rehidratación: Si las camelias comienzan a marchitarse, sumergirlas en agua caliente durante unas horas puede revitalizarlas. El agua caliente ayuda a abrir los poros de los tallos y facilita la absorción de agua.

*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.